Jul 27
Arde el Estado
Juan Francisco Martín Seco
La historia se repite tediosamente. Apenas hay variaciones; si acaso, los actores intercambian los papeles que interpretan. Con los incendios de Guadalajara se han sucedido idénticos fenómenos que a propósito de la catástrofe del Prestige: incapacidad del sector público para dar respuesta en tiempo y forma, y unos políticos que se aprovechan e intentan arrimar el ascua a su sardina. Todo, todo vale con tal de desgastar al adversario. Demagogias con las cacerías o con la ópera. Una actividad política planteada en estos términos no puede por menos que dar arcadas. Después se quejan de que la política está desprestigiada.
Sin embargo, y lo mismo que con el Prestige, nadie se ha planteado seriamente el porqué, y el porqué es relativamente simple. En determinados momentos críticos, al margen de la mayor o menor incompetencia de los gobiernos, el Estado no puede dar respuesta por la sencilla razón de que nos hemos quedado sin Estado. Se ha aceptado acríticamente que la descentralización política realizada mediante el proceso autonómico incrementaba la eficacia de la Administración; pero no ha sido así, entre otras razones porque se han destruido todas las economías de escala, y cada una de las Comunidades Autónomas se muestra incapaz de dar respuesta en solitario a determinadas catástrofes o problemas complejos.


Julio 29th, 2005 a las 1:57 am
Nacho, perdona que me entrometa, tú sabes algo de lo que dice Juan Andrés Triguillo?? Ilústranos por favor
Agosto 2nd, 2005 a las 4:44 pm
Lo que me da asco es que se tiren los trastos a la cabeza los unos a los otros, cuando el problema, sea cual sea, lo han fabricado entre todos los partidos politicos. Esto me parece que es una cortina de humo, perdon por la expresion, para que no se vea lo importante, que es que España, como esta montada no funciona, pero no por que tenga que ser centralizada o descentralizada, sino porque cada comunidad tira del ascua a su sardina, sin ver que el problema que se dé, siempre le vendra rebotado por una cosa o por otra.
Dicho de otra forma las CCAA van cada una a su bola y en contra de las otras, y cuando necesitan ayuda no la encuentran, echandole despues la culpa a los demas, cuando la tienen ellas mismas.