Ago 26
Los demonios del franquismo

David Gardner
Financial Times 24-8-2007
Hay imágenes que valen mucho más que las mil palabras de las que siempre se habla. Esa clase de imagen fue largamente reproducida este verano en España: la de José Luis Rodríguez Zapatero, el primer ministro socialista, tratando de estrechar su mano con Mariano Rajoy, líder del partido popular, a la entrada del palacio de la Moncloa. Rajoy parece incapaz de saludar al primer ministro; mira la mano extendida de Zapatero y se abrocha el reloj en su mano izquierda -quizás se está contando los dedos-. Por supuesto que al final, como revela la noticia, se estrecharon las manos.
Pero la duda ante la ejecución de un acto de cortesía tan corriente -recordemos a Isaac Rabin y Yassir Arafat en el césped de la Casa Blanca– es la imagen lamentable y exácta del deterioro de la vida pública española, marcada por la autoindulgencia sectaria que hace imposible compartir cualquier aspecto de interés nacional.
La cumbre Zapatero-Rajoy era otra tentativa fallida de alcanzar una postura común contra ETA, la morralla última del separatismo vasco que acababa de anunciar el fin de su alto el fuego. Ésta es una cuestión de Estado que el PP del señor Rajoy, al igual que su predecesor José María Aznar, ha manipulado frecuentemente para ganar votos.
Pero, tanto la retórica como el argumento aparentes de esta polarización va más allá de la baja política partidista, que recupera el lenguaje visceral de “las dos Españas” de la guerra civil del 1936.
Con esto no pretendo sugerir que haya un conflicto armado en perspectiva. Simplemente que los traumas de aquella conflagración fratricida están aún amargamente al descubierto, aún sin resolver pese a la sobrevalorada transición desde la dictadura franquista y las primeras elecciones democráticas hace 30 años.
Para empezar, este alejamiento político parece más una cuestión de mala fe, mal perder y mala sangre.
En marzo de 2004, tras el horror de los atentados en los trenes de Madrid que mataron a 191 personas, los españoles expulsaron sumariamente a un gobierno del PP que esperaba una reelección y una cómoda transición del señor Aznar al señor Rajoy. El PP ha protestado furiosamente desde entonces, en un intento histérico y confuso de impugnar la legitimidad del Gobierno (y, presumiblemente, del electorado también).
La única conspiración que tuvo lugar entonces fue la atrocidad perpetrada por los islamistas radicales, la mayoría de ellos del norte de África, inspirados por Al-Qaeda.
Los españoles no se desinflaron frente a este terrorismo a gran escala. Por el contrario: respondieron con una muestra ejemplarde convicción democrática. Primero, alrededor de diez millones de personas tomaron las calles para condenar el atentado. Después, un número igual de impresionante se volcó en las urnas para votar.
Lo normal es que, en momentos de gran tensión social, los ciudadanos cierren filas con su Gobierno. La mayoría de españoles no lo hicieron porque estaban indignados contra lo que entendieron como una manipulación de la tragedia por parte de Aznar y su equipo, que insistieron en culpar a ETA del atentado pese a las crecientes e irrefutables pruebas de la autoría islamista. Probablemente Aznar necesitaba justificar sus tácticas de línea dura: en las elecciones anteriores, la retórica incendiaria del gobierno le enemistó con muchos vascos pero consiguió muchos votos en el resto de España.
El asunto podía haberse acabado entonces. Sin duda alguna, los españoles habrían juzgado esta petulancia política igual que lo hicieron con la mala uva de los socialistas cuando fueron ellos los que perdieron en 1996. En aquel momento, el PSOE se engañó a sí mismo creyéndose víctima de una conspiración de la prensa de derechas en lugar de asumir su bancarrota política después de 14 años en el poder.
Pero, como ha demostrado el reciente juicio a los terroristas del 11-M, el asunto no ha terminado aún. No sólo los líderes del PP continúan insistiendo en que ETA tuvo algo que ver; hasta han tratado de colar pruebas falsas en el juicio para demostrarlo. Son cosas que sólo pasan aquí.
Con Zapatero, los socialistas han querido negociar una mayor cesión de poderes a los gobiernos regionales, como los catalanes, que quieren el poder de gestionar sus impuestos del mismo modo que lo hacen los vascos. El federalismo profundo pero asimétrico de España sí despierta preocupaciónes, pero casi todas tienen que ver con la igualdad, como por ejemplo la solidaridad fiscal entre las regiones ricas y pobres que mantiene al país en el mismo barco. EL PP plantea estas preguntas, pero también juega con fuego, levantando los espectros del franquismo y la Guerra Civil sobre la ruptura de España.
Cuando, el pasado año, el general José Mena Aguado lanzó una velada amenaza de intervención militar si Cataluña conseguía más poderes, fue justamente cesado. Pero el PP parecía pensar que tenía parte de razón, especialmente si volvemos a los debates sobre la autonomía catalana de 1932. Es una postura reaccionaria, en el sentido estricto de la palabra, y también es muy peligrosa.
Y hace que la agresividad del PP respecto a dos leyes polémicas -sobre la “memoria histórica” y la educación para la ciudadanía- resulte profundamente reveladora.
La primera propone superar la negociada amnesia de la transición post-Franco, por la que los crímenes de la guerra y su vengativa secuela serían olvidados (y las pruebas, destruídas). Esto le negaba un entierro decente a los millares de republicanos derrotados cuyos restos todavía se siguen buscando por toda la geografía española. Sólo en Andalucía se han encontrado unas 500 fosas comunes. El PP está indignado, y tiene el apoyo de la Iglesia. Ellos son más partidarios de la memoria selectiva.
De hecho, los obispos españoles están preparando para este octubre la beatificación en el Vaticano de los 498 “mártires” asesinados por los republicanos anticlericales entre el 1931 y el 1939, que se añaden provocadoramente a los 233 mártires franquistas que fueron beatificados en el 2001.
En cuanto a la segunda bronca, la jerarquía ultramontana española se opone a que la asignatura de Educación para la Ciudadanía “colonice las mentes de los más jovenes”, especialmente cuando predica la tolerancia con la homosexualidad. Muchos obispos sienten nostalgia del franquismo, cuando un acuerdo con el Vaticano que haría llorar de envidia a un ayatollah le dió a la iglesia fondos estatales y el control de los colegios. También hizo del Catolicismo la única religión y puso al clero por encima de la ley.
La sociedad moderna en la que España se ha convertido merece algo mejor que esta nostalgia del nacional-catolicismo. Aunque Zapatero ha intentado poner la ley en línea con la tolerancia de esta sociedad, a España no le vendría mal controlar un poco a la militancia de izquierda y a los jacobinos dentro del partido socialista. Los españoles, que han regado su necesidad democracia con coraje y entusiasmo, imaginación y orgullo cívico, se merecen algo mejor de sus líderes.
Necesitan una derecha moderna, que vea a España como una empresa común, y no esta retrógada acción contra la Ilustración.
Gracias, Laura – Gracias, Marta. Si detectas algún error en la traducción -cosa probable- avisa en los comentarios.


Agosto 27th, 2007 a las 1:12 am Vota el comentario:
A ver si consigo ser prime de la segunda peich… sí, ponedme negatiffos XD
Agosto 27th, 2007 a las 1:35 am Vota el comentario:
Probando
Agosto 27th, 2007 a las 3:24 am Vota el comentario:
Yo de vez en cuando me echo un vistazo a prensa extranjera, y sería para escribir varios libros lo ignorado que tienen al PP, sus ideas y sus medios afines. Incluso los americanos, una vez que exprimieron el asunto de la retirada de Irak, no sólo parecen haber “perdonado el desliz” a Zapatero, sino que incluso le ponen bien. Qué cosas.
Una de las cosas que más me sorprendió fue la noticia de la página de la CNN sobre la última manifa-sabadete del PP en Madrid (si podéis gastar un rato buscándola hacedlo). El titular era “thousand a people…”, mencionaban que sólo miles de personas habían acudido y apuntaban entre comillas y paréntesis el millón y medio que dijo Espe (después de contar abrigos, paraguas, farolas y algún señor poco en forma como x2 siempre he supuesto), que citaba al nivel de anécdota. En la noticia se dejaba claro que era una manifestación de partido y no una muestra de un auténtico descontento popular, y se dejaba entrever cierta duda si la postura del PP ante la tregua de ETA era la correcta.
Este artículo es la ostia (perdonen los señores curas), pero seguro que no es el único. ¿Podríamos contribuir entre todos los que manejemos algún idioma (aunque sea mi inglés de Tarzán) a buscar artículos interesantes que enlazar? Bien podría ser una forma de darnos cuenta que Spain is diferent a lo que nos venden estos profetas del apocalipsis rojo, pero aparte de esos representantes de la mentalidad tercermundista (perdónenme los de países no tan cómodos para vivir) que aún quedan perdidos en el monte y en la estepa castellana, digno cruce de documental del añorado Rodríguez de la Fuente y la aldea de Asterix.
¿Qué os parece? ¿Alguien se anima a buscar política española vista desde fuera? Nota: me encantaría ver sobre todo prensa nórdica, siempre he tenido debilidad por el norte.
Recomiendo: http://www.mediatico.com/
Ahí tenéis links a todo el mundo mundial.
Agosto 27th, 2007 a las 8:52 am Vota el comentario:
Los paises nórdicos tienen la fea costumbre de publicar sus periódicos en sueco, noruego o danés. Ellos están allá arriba contemplándonos a todos pero desde luego, al menos desde España, no les prestamos la mínima atencíón. Por lo que sé la tónica de la información sobre España es la misma que en el resto de Occidente: sólo los más informados conocen la existencia del PP, consideran su ideología residual en sus paises -en Suecia hay un partido similar al PP que obtiene el 2% de los votos- y critican su postura política. No conocen a Rajoy, sí a Aznar. No tienen duda alguna sobre el 11 M. Sus televisiones ofrecen reportajes sobre España -aquí no vemos nada sobre ellos- y Zapatero lleva camino de ser un Gorbachov -salvando las distancias- que todo Europa elegiría pero que en su propio país cuenta con una fuerte oposición. Mejor nos iría si mirásemos fuera, sí.
Agosto 27th, 2007 a las 9:08 am Vota el comentario:
Cuando se quiera saber algo del Gobierno, que se lo pregunten al Prisoe, ellos son los dueños del muñeco diabólico, Zeporreta.
Agosto 27th, 2007 a las 9:14 am Vota el comentario:
X DDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD
Estás a la última, por lo que veo…
Agosto 27th, 2007 a las 9:20 am Vota el comentario:
#103
Ahora una de EpC que hacen mucha gracia, venga
Agosto 27th, 2007 a las 12:52 pm Vota el comentario:
“La cumbre Zapatero-Rajoy era otra tentativa fallida de alcanzar una postura común contra ETA”.. El problema no es que fuera fallida, es que no era tentativa. No hay tal cosa como un intento de alcanzar una postura común, aquí lo sabemos muy bien.
En cuanto a la visión de la prensa extrangera sobre la situación política actual, recuerdo con pena varios casos, en particular un Le Figaro en el cual sólo se hablaba de España en un artículo, y era para ridiculizar el revuelo del ácido bórico. Qué imagen, señores.
Agosto 27th, 2007 a las 1:00 pm Vota el comentario:
Por cierto, que a quien pone muy bien la prensa extrangera en general es a Fdez. de la Vega. Cuando calló la boca a la Conferencia Episcopal con una reunión diplomática en el Vaticano (de igual a igual) fue sonado. La verdad es que es un pedazo de político.
Agosto 27th, 2007 a las 1:28 pm Vota el comentario:
Es una buena síntesis, sobre todo la última frase del artículo. Eso sí, creo que cabría utilizar un lenguaje algo más afín y adecuado cuando se habla del nacionalismo vasco y no tildarlo (se pertenezca a ETA o no, que eso sí es morralla) de “separatismo vasco”. Suena bastante rancio y creo que es un discurso más apropiado para la derecha nacional-católica y santísima de nuestro Estado que de quien suscribe este interesante artículo. Por lo demás, perfecto, aunque nadie debe equivocarse: no se debe elogiar a un partido (PSOE) al que le sobran sus dos siglas intermedias. Saludos.
Agosto 27th, 2007 a las 1:32 pm Vota el comentario:
#110 … “PE, Partido Español”. Bueno, no está mal, pero tampoco es fiel al espírituo del partido.
Agosto 27th, 2007 a las 6:24 pm Vota el comentario:
Claro que si al PSOE le sobran las tres últimas siglas, al PP y a IU también les sobra la última. Total, que para llamarlos a todos “Partido” mejor démosles motes aunque sean inmerecidos.
Agosto 27th, 2007 a las 8:36 pm Vota el comentario:
Claro y cristalino el artículo. A lo mejor el Financial Times se ha vuelto ultraizquierdista.
Agosto 28th, 2007 a las 12:44 pm Vota el comentario:
[...] Dupe: Los demonios del franquismowww.escolar.net/MT/archives/2007/08/los-demonios-del-franqui… por joseanxx hace pocos segundos [...]