nov 24
Uniformes baratos
Hoy en día, vivimos en la era ‘low cost’. La fórmula del éxito es simple: lanzar una segunda marca con un producto y/o servicio similar, pero a un precio mucho más asequible. De esta manera, los clientes antiguos siguen fieles a la marca original, a la par que se suman otros nuevos. Todo esto tiene un doble fondo del que no todos somos conscientes. Por un lado, ayuda a acercar las distancias entre las clases sociales, ya que cualquier persona puede vestir como quiera sin que nadie le juzgue por llevar una determinada marca o prenda. Pero, por el otro, potencia el consumismo al que estamos sometidos socialmente, ya que mucha gente pretende consumir lujo, pero sólo unos privilegiados pueden permitírselo. Así pues, ¿podemos concluir que el fenómeno ‘low cost’ nos beneficia? ¿O nos perjudica? JOSÉ MIGUEL SEVILLA CARRASCO, Viladecans (Barcelona)
Rafael Reig
Pues, si me pregunta a mí, diría que opción B. Si dejáramos de consumir, el sistema se colapsaría. Yo sigo usando la misma máquina de escribir desde hace más de 20 años. Sin embargo, este ordenador debe de ser el sexto que compro, y cada vez me sale más barato. Y dura menos, claro: se llama obsolescencia programada. Fabricar una nevera que dure 50 años es una verdadera traición, un infame sabotaje que perjudicaría el fundamento mismo de la sociedad: frenaría el consumo, impediría que cambiáramos de coche cada cinco años y de chaqueta cada invierno. Así no vamos a ninguna parte, como usted comprenderá. Tenemos que seguir trabajando para seguir consumiendo, y además eso es lo único que de verdad nos hace más felices y más libres: la posibilidad de poseer un móvil aún más pequeño y con cámara de fotos, ¿a que sí?
Los ricos de verdad serán muchas cosas, pero idiotas del todo no son. Una camisa parecida a la que llevan no les va a engañar, se lo aseguro. Tienen esa cualidad tan sorprendente que Monterroso ya detectó en los enanos: se reconocen entre sí a simple vista. Para eso, han inventado la distinción, que no es más que una forma de distancia; es decir, de mantenernos a distancia a los demás.
Recuerdo haber leído en Gibbon que se discutió en el Senado romano la posibilidad de uniformar a los esclavos. Al final, decidieron que era demasiado peligroso porque si llevaban uniforme, ellos mismos se darían cuenta de cuántos eran: acabarían rebelándose. En mi opinión, eso es el low cost: no somos unos desgraciados, tenemos nuestro móvil, nuestra pantalla de plasma, muebles de Ikea y ropa de Zara. Los bancos, esos filántropos, nos ayudan a comprar una casa, un coche o un ordenador. ¿Qué más queremos? ¿De qué nos quejamos? No somos esclavos: podemos ir vestidos como los ciudadanos libres.


noviembre 25th, 2007 a las 5:07 pm Vota el comentario:
A todo esto, respecto de los bazares chinos, lo primero es lo primero, los ingresos que uno tiene. Que no me pidan muchos esfuerzos, si soy un mileurista. Lo logico es que tambien mire por comprar lo mas barato, tal y como hacen conmigo. Yo lo veo asi, aunque al mismo tiempo, digo, que las cosas se cambian desde abajo, y que somos nosotros los que tenemos que dar el primer paso, pero cuidado con las exageraciones. Que como estan los sueldos, estamos como para pagar articulos de comercio justo. Puede que ahora, con eso de la subida de precios, nos tiremos mas a ello, pero no te creas. Lo tienen muy pensado, nos lo ponen muy dificil para que no compremos sus articulos. El truco siempre es el mismo, no te dicen que no, no te lo prohiben, tienes libertad, pero eso si, te ponen mas facil, muchisimo mas, el camino que ellos quieren que sigas. Por poner un ejemplo. En Murcia, el centro comercial de Nueva Condomina, lo abrieron antes de finalizar una acera para que la gente pudiera ir andando. Total, que la gente iba toda en coche, y si tienes hijos, olvidate de darte un paseo, porque las aceras son minusculas. Ahora mismo, no se como sera, pero hace unos cuantos meses era asi.
noviembre 25th, 2007 a las 5:16 pm Vota el comentario:
Así es la sociedad consumista…
noviembre 25th, 2007 a las 6:17 pm Vota el comentario:
“medriocre vida burguesa llena de televisores de plasma y coches grandes”
¿con televisores de plasma y coches pequeños ya no es burguesa? ¿la burguesía depende del tamaño?
noviembre 25th, 2007 a las 7:02 pm Vota el comentario:
¡¡pues vaya mierda de clase social!!
noviembre 25th, 2007 a las 8:54 pm Vota el comentario:
la verdad es que muchas veces creo que errámos el tiro. Los que ahora estamos en el lado de los privilegiados somos nosotros. (incluídos mileuristas).
Como ya decía antes soy optimista, y creo que tenemos muchas oportunidades al alcance de la mano. Cambiar está en nuestra mano, no he dicho que resulte fácil, sino que en gran medida dependerá de nosotros.
Estoy totalmente de acuerdo en que el móvil, la consola, la tele, los cubatas, el coche, la hipotéca … reducen tus grados de libertad, te quitan cada vez más tiempo y es probable que dirijan en mayor o menor medida tú vida.
Pero esto no quita la realidad de que tenemos un acceso al conocimiento, una capacidad para movernos que es inédita. El tema es que no la ejercitamos o no lo sacamos todo el jugo que podríamos.
Yo no creo que a todo esto lleguemos porque haya un grupo, o clase o como lo queramos llamar que nos lleva a ello. Creo que, como ya ha comentado alguien en respuesta a mi primer comentario, llegamos a ello pq es más cómodo. La mayoría de las veces es mejor seguir el camino marcado, y no tomar decisiones propias.
Pero aún así, si quieres lo puedes cambiar. (Alguien me invitaba a cambiar algo sencillo, a ver si lo conseguía, he de decir que si, lo he hecho. Valoro más el tiempo, la vida, los amigos, el aprender, me gusta mi trabajo y mi vida. Se que la carrera de la rata está siempre presente, y que hay momentos de agobio e histeria de masa consumista de la que es difícil escapar.
noviembre 26th, 2007 a las 1:09 pm Vota el comentario:
Con la excusa del avance tecnológico argumentan que es necesario que los aparatos no duren mucho para actualizar a otros más modernos y con más prestaciones. Si una televisión te durara 25 años nadie se compraría una de plasma porque tú no inviertes en nueva tecnología si la que tienes cumple tus expectativas. Lo que se hace es crear necesidades ficticas para sigamos consumiendo cada vez más.
noviembre 27th, 2007 a las 2:34 pm Vota el comentario:
y qué es una necesidad ficticia??
noviembre 27th, 2007 a las 10:37 pm Vota el comentario:
Necesidad ficticia es, por ejemplo, cambiar de móvil cada seis meses. Hay miles de ejemplos.
Me ha gustado muchísimo este texto. Felicidades a los tres. Al lector José Miguel por proponer una pregunta tan aguda, a Rafael Reig por su respuesta que incluye reflexiones tan interesantes, y por último a Escolar por traernos esta maravilla.
De hecho he utilizado esta historia de los romanos en mi blog de arte, al tratar sobre la impostura y la separación entre élite y plebe en el arte actual, en la entrada titulada “El traje nuevo del emperador“