abr 22 2008
Fraga pone orden
“Esperanza Aguirre debe callarse de una vez”
Manuel Fraga, presidente de honor del PP
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Aguirre responde: “Lo de la mordaza conmigo no va”
abr 22 2008
“Esperanza Aguirre debe callarse de una vez”
Manuel Fraga, presidente de honor del PP
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Aguirre responde: “Lo de la mordaza conmigo no va”
abr 22 2008
José Bono: Rojo y negro, de Stendhal
Gaspar Llamazares: El guardían entre el centeno, de J. D. Salinger
…
Rosa Díez: Los pilares de la Tierra, de Ken Follet.
abr 22 2008
abr 21 2008
He llegado hace un rato a la redacción, de vuelta de 59 segundos (el debate ha sido grabado, en falso directo). Mi impresión: hemos presenciado un cuidadísimo ejercicio de malabarismo por parte de Esperanza Aguirre, que es como la María de la canción. Un pasito pa’ alante, un pasito pa’ tras. Entre líneas, mientras repetía que votaría por Rajoy en junio, Esperanza ha continuado con su juego, con su calculada ambigüedad sobre si disputará a Rajoy el liderazgo del PP. Por un lado dice que no se presentará. Por el otro reconoce que puede cambiar de idea, que no cree en las adhesiones inquebrantables, que nunca se sabe. Que “o no”. “O sí”. O qué se yo.
Para los que están en la pomada de la pelea, el subtexto de cada mensaje ha sido muy clarito, tan clarito como cuando Rajoy la invita a irse al partido liberal y luego dice que señalar es de mala educación. Cuando Aguirre recuerda que el candidato a las elecciones de 2012 no se decidirá en dos meses sino en el siguiente congreso, dentro de tres años, avisa que la pelea no se acaba en junio. Cuando la lideresa advierte que su adhesión no es inquebrantable, que no puede presentar la lista la noche antes, está diciendo que ojito con meter en ella a su archienemigo, Gallardón. Cuando Esperanza dice que no se presentará, pero que su decisión no es inamovible, como si en lugar de dos meses hablásemos de la década que viene, nos está tomando el pelo a todos.
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P.D. A partir de mañana a las 8:30, vuelvo a la radio. Comienzo en RNE, en la tertulia política con Juan Ramon Lucas. Estaré todos los martes.
abr 21 2008
Esta noche, a las 22:00, participaré en una edición especial de 59 segundos con Esperanza Aguirre. Y tú, ¿qué le preguntarías?
abr 20 2008
“Nunca pensé que Rajoy pudiera comportarse tan aviesamente y debo pedir públicamente disculpas a todos aquellos a los que influí o convencí para que lo votaran en las últimas elecciones.”
Federico Jiménez Losantos, en este local se juega.
abr 20 2008
“Si (como el griego afirma en el cratilo)
el nombre es arquetipo de la cosa
en las letras de rosa está la rosa
y todo el Nilo en la palabra Nilo”Jorge Luis Borges. ‘El Golem’.
El griego es Platón y el cratilo, uno de sus diálogos más interesantes. Es una de las primeras obras escritas sobre lingüística y etimología, sobre el origen y sentido de las palabras. Tres filósofos, Sócrates, Crátilo y Hermógenes, discuten el porqué de los nombres. Crátilo defiende que son exactos por naturaleza, que un árbol se llama árbol por algo, y no por casualidad. Hermógenes argumenta que los nombres son sólo una convención, un pacto, un consenso. Entre ambas posiciones, Sócrates dirige un diálogo que hoy, más de dos milenios después, sigue sin estar resuelto. Al menos, en la política española. Esta semana, tres palabras sirven de ejemplo.
Defensa
Primero fue el Ministerio de la Guerra. Después, el del Ejército. Con la democracia se llamó Defensa y, a este paso orwelliano, donde las víctimas inocentes son daños colaterales, acabará siendo el Ministerio de la Paz. También se puede ver desde el lado bueno, desde los ojos de Crátilo. Si el nombre es arquetipo de la cosa, es un avance que de la guerra hayamos pasado a la defensa, aunque sólo sea porque la sociedad ya no tolera las guerras ni en los nombres de los ministerios. Con todo, hay quien parece que las añora.
De entre las críticas más estúpidas que ha tenido que soportar Carme Chacón esta semana, sorprende la de aquellos que la cuestionan por pacifista, como si en lugar de palomas necesitásemos halcones al frente del Ejército. Puede que Chacón, hasta hace una semana, no supiese distinguir por los galones a un general de un coronel (yo no sabría). Pero sólo los que consideran que llamar al mando de las tropas “Defensa” en lugar de “Guerra” es un eufemismo y no una realidad pueden sentirse indignados por ello. ¿Es un impedimento para ser ministra de Defensa estar embaraza de siete meses? Claro que no. A una mujer, a dos meses de dar a luz, el valor se le supone.
Los machistas que se han mofado de las ministras del nuevo gabinete se escudan en los tópicos de siempre. Dicen que sus críticas no son por machismo sino por falta de experiencia –en eso también hemos avanzado, el machismo está tan mal visto como la guerra–. Un buen ejemplo, que también demuestra que se puede ser mujer y machista, el que da la filósofa de las peras y las manzanas, Ana Botella. “Las mujeres están muy bien, siempre que sean las mejores”, afirma sin rubor la concejal de Medio Ambiente en cuyo deslumbrante currículum sólo figura, hasta su entrada en política por vía familiar, una carrera universitaria, unas oposiciones aprobadas y una recopilación moralizante de cuentos infantiles. Dicen en la derecha que algunas de las ministras están “muy verdes”. Siguiendo con la fruta como metáfora, ellos no es que estén maduros. Están podridos.
Moderado
El debate más interesante de estos días dentro del PP también ha sido semántico: sobre socialdemócratas, liberales y conservadores. Rajoy ayer, en la guerra fría que desde hace semanas mantiene con Esperanza Aguirre, lanzó una nueva andanada a la lideresa y señaló la puerta. “Si alguien se quiere ir al partido liberal o al conservador, que se vaya”, amenazó un cada vez menos sutil Rajoy. El candidato a presidente del PP afirma que él es “moderado”, ni conservador ni liberal. Otra vez más, la trampa está en las palabras. Rajoy, con esta recién inventada etiqueta política, se quiere presentar como centrista dentro del PP, como si en su partido sobrasen conservadores por un extremo y liberales por el otro. Se equivoca en la estrategia, pues permite que Esperanza Aguirre, que lleva dos semanas presentando su rivalidad con Rajoy como un debate ideológico, marque el terreno de juego.
Desde el PP de Madrid sólo se explican las palabras de Rajoy como una nueva provocación que busca forzar a Aguirre a que se presente y pierda, pues él controla el partido. Los aguirristas están más que indignados: “Iba a ser un mitin para hablar del agua y al final se ha convertido en un mitin contra Esperanza Aguirre”. Habrá más. Los liberales (un oxímoron: los mamporreros de Rouco se dicen herederos de las Cortes de Cádiz) no se van a ir. Darán batalla.
Trasvase
Dice el PSOE, que fue quien demonizó la palabra, que la solución de emergencia para llevar agua a Barcelona no es un trasvase sino una conducción. Puede que los técnicos, con su jerga, permitan justificar el truco de trilero. Pero el Gobierno se equivoca al recurrir al eufemismo frente a la demagogia.
El ministravase de emergencia no tiene nada que ver con el megatrasvase que planeó el PP aunque, en ambos casos, el agua salga del Ebro. La proporción entre ambos proyectos es de 25 a 1, la diferencia entre una vespino y un camión. Uno moverá 40 hectómetros cúbicos de excedentes de los regantes de Tarragona, sin tocar el caudal del río. El otro habría sacado del Ebro 1.050 hectómetros cúbicos anuales, con un grave impacto ecológico. El minitrasvase es para consumo humano y sólo durante unos meses, hasta que funcionen las desaladoras. El megatrasvase era permanente y la mayor parte del agua se pensaba destinar al regadío de campos y urbanizaciones. La solución adoptada para que Barcelona beba es la correcta, aunque su nombre sea trasvase.
Hay un tópico populista que asegura que hay que juzgar a los políticos sólo por sus hechos y no por sus palabras. Como si las palabras, en política, no fuesen muchas veces los hechos más importantes.
abr 19 2008
abr 18 2008
En el día de hoy, cautivo y desarmado, el fabulador y ex terrorista Pío Moa anuncia que deja el blog. “Lo hago con un punto de decepción, por cuanto lo concebí al principio como un foro no solo de argumentación sino también de movilización, y es obvio que no he sabido hacer lo segundo”. Una lástima para la caverna que sus argumentos para el golpe de estado no hayan encontrado eco.
abr 18 2008
“Te quiero”. “Me has llegado muy hondo”. “Eres alguien muy especial para mí”. Me decías después de haberme utilizado. Y yo te creía. Porque habías escuchado mis sueños de adolescente y me habías alentado a perseguirlos. Porque me habías dado ese cariño paternal que tantas veces me había faltado. Porque me habías hecho sentir importante, valioso y apreciado. En resumen, porque pensaba que era afortunado de tenerte a mi lado, porque eras como el padre que nunca había tenido.
Hasta que comprendí que el amor no te hace sentir sucio, avergonzado, temeroso de que descubran tu terrible secreto y que por tanto no eres digno de ser amado. Que no te provoca tal sentimiento de culpa, que te carcome las entrañas, por ese “terrible delito” en que has participado. Que no te genera un dolor tan hondo, que buscas consuelo en cualquier conducta autodestructiva que pueda apaciguarlo, aunque sepas que en el fondo te está destrozando.
Hasta que descubres que eso no es amor, es abuso. Y quienes lo cometen no son padres, hermanos, vecinos, sacerdotes,… gente honorable y respetable, pilares de nuestra comunidad de conducta pública intachable, sino vulgares criminales y delincuentes, lobos con piel de cordero, de conducta privada deleznable.
Hasta que te muestran el verdadero rostro del amor. Por esa madre coraje, que aún rota de dolor, encuentra las fuerzas para seguir luchando por protegerte. Por esas amistades, que aún desconcertadas y confusas encuentran la forma de apoyarte. Por esos compañeros del grupo de terapia, que te llenan de cariño y comprensión sin nunca caer en la tentación de juzgarte.
El abuso al que me sometiste me podría haber destrozado la vida. El amor que ellos me dieron me dio la oportunidad de rehacerla. Por eso, por más que te empeñes, nunca podrán ser lo mismo. Lo que tú hiciste no es amar, es abusar.
Miguel H. C.. Tiene 25 años, es licenciado en Medicina y sufrió abusos sexuales en su adolescencia por parte de un cura.
abr 17 2008
El Ministerio de Igualdad aún está en obras. Todavía no tiene ni centralita teléfonica, ni muebles, ni ordenadores. Bibiana Aído supo que sería ministra hace sólo una semana, cuando Zapatero la citó en La Moncloa. Han pasado sólo cinco días desde que prometió el cargo. Visto lo escrito esta semana, nadie lo diría. La derecha no le ha concedido ni una hora de gracia, no ya cien días. Para ellos es doblemente culpable: por mujer y por joven.
Tener 31 años no es ni un defecto ni una virtud, es sólo un momento de la vida que, como todos, se pasa con el tiempo. Con la edad, se gana experiencia y se pierde juventud: empuje, ganas, inocencia. Hay quien mejora con ese intercambio, hay quien va a peor. Hay quien olvida.
El Mundo, en su editorial, ha publicado que Aído está muy verde. Pedro J. Ramírez olvida que llegó a director de Diario 16 con 28 años. Antonio Burgos, columnlisto de ABC, la desprecia como “modistilla” y “flamenquita”. Olvida que consiguió su columna con treinta y pocos. Federico Jiménez Losantos dice que ha ganado la cartera “en un torneo de peteneras”. El crispador no recuerda que, con 31, ya tenía una columna en Cambio 16.
El nuevo ministerio tiene una prioridad, la mujer. Pero también los jóvenes. Visto el paño, a la ministra no le falta trabajo.
abr 17 2008
Daniel Anido
Director de Cadena SER
Cuando fluye la baba y el periodismo se acojona la tiniebla va cubriendo el espacio vacío; un territorio abandonado que ocupan pajilleros, reprimidos, grasientos, puteros, siniestros, cobardes y acomplejados, con nombres y apellidos. Son de ilustres burgos, ansones, losantos, pejotas, usias y alguna que otra schlichting, pero segregan ese líquido viscoso y corrompido por la comisura de sus parpados, acentuando el asco que desprende su mirada.
Tenemos que mirar sus caras, seguir con atención el recorrido; ver como avanza ese residuo pútrido que desciende por los pliegues hasta la boca, como carcome gota a gota su lengua relamida; como la inunda y luego la desborda, para proseguir su camino hasta la mano pegajosa que sostiene la pluma y derramar allí toda su miseria.
(…) Cuando el periodismo se acojona delante de estos usurpadores del oficio, la cloaca extiende su dominio, se adueña de la plaza pública y construye allí su pasatiempo favorito: el juego delictivo del insulto, donde prevalece y se premia la discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, como pueden ser la orientación sexual, la fe o falta de ella, la ideología, la gestación, la edad, el nombre o el apellido.
Más en Cadenaser.com (Tiene razón, pero la pierde con las formas)
abr 16 2008
Después, cuando vuelvan a perder, en el PP se preguntarán qué hacen mal para que los catalanes no les voten. La respuesta es sencilla: demagogia. El último ejemplo lo estamos viviendo estos días, con la derecha equiparando una tubería de emergencia con el faraónico trasvase que quería el PP para enladrillar aún más la costa, de Tarragona hasta Almería. Sí, en ambos proyectos el agua sale del Ebro. Pero las similitudes entre el minitrasvase y el megatrasvase se acaban aquí.
Uno costará 170 millones de euros, el otro estaba presupuestado en 3.777. Uno moverá 40 hectómetros cúbicos de los excedentes de los regantes de Tarragona, sin ninguna merma en el caudal del río. El otro habría sacado del Ebro 1.050 hectómetros cúbicos anuales, con un grave impacto ecológico. El agua del minitrasvase será exlusivamente para consumo humano y sólo durante unos meses, hasta que estén las desaladoras. El megatrasvase era para siempre y el agua se iba a usar para el regadío de frutas, hortalizas y urbanizaciones con vistas al golf.
La tubería de emergencia es la solución más lógica y eficaz para evitar que los barceloneses sufran la enésima plaga bíblica. Tras los apagones y el caos de Cercanías, ya sólo faltaba que no saliese agua de los grifos. Así sí se rompe España.
abr 16 2008
El ministrasvase de emergencia, con el que Barcelona evitará quedarse sin agua en los grifos dentro de unos meses, es al trasvase del Ebro del PP lo mismo que una caseta del perro a un chalet; lo mismo que la realidad a la demagocia. Además del coste y la capacidad, hay muchas más diferencias