May 03
Tres políticos en busca de destino
Alberto Ruiz-Gallardón. Fue Francisco Marhuenda, director de La Razón y ex jefe de gabinete de Mariano Rajoy, el primero que recuperó su nombre. Fue hace un mes, el 2 de abril, y aquel comentario en la boca del lobo, en la tertulia de Losantos en la COPE, ha provocado más de un patinazo desde entonces. “Yo creo que Rajoy está pensando en Gallardón para su lista en el congreso”, dijo Marhuenda. Y Esperanza Aguirre tembló.
Francisco Marhuenda, un mes después, asegura que aquel comentario fue inocente; que sólo le movía la intuición y la lógica, el conocimiento cercano de la manera de pensar de su antiguo jefe, y no información directa. ¿Le pasó realmente a Rajoy por la cabeza la idea de recuperar al alcalde de Madrid, que ya fue secretario general de AP, para la política nacional? Puede ser. El caso es que aquellas palabras de Marhuenda en la COPE fueron uno de los desconocidos detonantes de la guerra que, al grito de “no me resigno”, declaró Esperanza Aguirre unos pocos días después. ‘Si lo dice alguien tan cercano a Rajoy como Marhuenda, algo de verdad habrá’, pensaron los aguirristas, que espolearon a su lideresa con Gallardón como pica. Para la presidenta de la Comunidad de Madrid, la simple posibilidad de que su archienemigo, el alcalde, se sentase a la derecha del padre era de por sí lo bastante grave como para saltar. Y Aguirre saltó… al vacío.
Un mes después, cuando el humo de aquella primera batalla ya casi se ha despejado, la lección para Rajoy es clara. Ya sabe cuál es el mayor punto débil, el talón de Aquiles, del general rival: a Aguirre le pierde su odio a Gallardón. Si Rajoy desea que la lideresa salte otra vez, y se despeñe contra las rocas de un congreso que ya está muy atado, sólo tiene que premiar al alcalde de Madrid. Basta con enseñar el capote de Gallardón para que Aguirre embista. ¿Secretario general del PP? Difícil, pero no imposible. Dependerá de los movimientos de su melliza enemiga. Tiene su gracia que el destino de ambos políticos, Aguirre y Gallardón, esté tan íntimamente ligado. Lo que el odio ha unido, ya no lo separa el hombre.
Pero la vida en el PP no se acaba en el congreso de Valencia. Dentro de algo más de un año se celebran elecciones europeas y el nombre de Gallardón suena también para encabezar esa lista. Es un regalo envenenado para la vanidad del alcalde de Madrid. Si acepta, por fin podrá medir su gancho electoral frente al PSOE en unas elecciones en toda España. Pero sea cual sea el resultado, aunque las gane, tras las urnas sólo espera el destierro. Basta con hacer un repaso a los últimos cabeza de lista para las europeas del PSOE y del PP: Jaime Mayor Oreja, Josep Borrell, Rosa Díez, Abel Matutes, Fernando Morán… Para la mayoría de los políticos españoles, Bruselas suele ser la última estación.
“Para las europeas quedan 14 meses, y en este negocio una semana ya es una eternidad”, dice un dirigente del PP. En su partido, más allá del destino del alcalde, otros políticos buscan su lugar en el mundo. El que más prisa tiene, como de costumbre, es el último en llegar.
Manuel Pizarro. “Yo no quiero nada, Mariano, llevo 25 años siendo mi jefe, no me voy a poner ahora a ordenar lo que hacen los diputados”, le respondió Pizarro a Rajoy en su enésimo rechazo a un puesto menor dentro del Congreso. Tras encumbrar a Soraya Sáenz de Santamaría, a Pizarro le han ofrecido casi de todo dentro del grupo parlamentario popular y a todo ha dicho que no. Ya no quedan muchos caramelos en esa bolsa y ninguno de ellos puede compensar los que ha perdido.
Pizarro comenzó a arrepentirse incluso antes de perder las elecciones. A las pocas semanas de enrolarse en el PP, se convirtió en unas de esas personas a las que basta que le preguntes “qué tal” para que te lo cuenten. “¡Quién me mandaría a mí!”, se lamentaba el turolense. El ahora diputado renunció a un sueldo millonario porque pensaba que sería ministro (“de Justicia, no de Economía”, decía él siempre). De diputado raso, y sin el cariño de Rajoy, la cosa pinta peor.
Un posible destino, a la medida del personaje, podría ser la presidencia de Caja Madrid. Pizarro cumple el requisito más importante: ser íntimo amigo de Esperanza Aguirre.
Juan Costa. Pizarro es el más famoso, pero no el único que ha renunciado a un sueldo de impresión a cambio de entrar en las listas de Rajoy. En parecida situación está Juan Costa, que dejó la presidencia de Ernst & Young, donde ganaba un millón de euros anuales, para volver al Congreso. Si Rajoy no le encumbra como secretario general, en sustitución de un Ángel Acebes al que todos dan por amortizado, tampoco parece probable que aguante cuatro años de oposición.
Juan Costa, natural de Castellón, tiene en el presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, a su principal apoyo. Su hermano, Ricardo Costa, es el secretario general del PP valenciano y uno de los hombres de máxima confianza de Camps. Sin embargo, este respaldo es también una dificultad para Costa, pues Rajoy desconfía de Camps casi tanto como de Aguirre. “Mariano lo tiene crudo, tiene que elegir entre los que le quieren envenenar o la que le quiere acuchillar”, asegura un amigo personal de Rajoy.
El viernes, en el acto del bicentenario del 2 de mayo, Pizarro, Rajoy, Esperanza y Gallardón coincidieron entre periodistas y canapés. Se dieron besos y abrazos y abusaron del subjuntivo. “En el supuesto de que hubiera habido” polémica con Aguirre “está ya zanjada”, brindó Rajoy. El armisticio del 2 de mayo no durará mucho. Con las cosas del poder no se juega.


Mayo 4th, 2008 a las 3:45 pm
¿Dónde estaba Afananza Pandillar?
Mayo 4th, 2008 a las 3:50 pm
#46
Lo que hemos tenío que ver!!
Mayo 4th, 2008 a las 3:51 pm
#51
Haciendo cursillos intensivos de catalán en la intimidad.
Mayo 4th, 2008 a las 3:53 pm
#52
¡Lláledigo! Naves cubensis másallá de Orion.
Mayo 4th, 2008 a las 3:53 pm
Por supuesto Calvo Sotelo vivió la placidez franquista, fue cómplice de ella y por tanto fue un gran hombre. Muy grande, creo que medía casi uno noventa. Anda y que le den.
Mayo 4th, 2008 a las 3:54 pm
Y aprosimadamente pendientes alredeor del ombligo o porái
Mayo 4th, 2008 a las 3:55 pm
“Pizarro cumple el requisito más importante: ser íntimo amigo de Esperanza Aguirre.”
Como de intimo? Hay tocamiento?, queremos de saber!
Mayo 4th, 2008 a las 4:01 pm
Aznar es un digno heredero de los valores de la transición. Es decir, la intransigencia, la negativa a negociar y la total inflexibilidad.
Mayo 4th, 2008 a las 4:05 pm
En relación con los valores del recto camino me gusta más la metáfora de su bigote, o su belfo superior según se prefiera, JPatache.
Mayo 4th, 2008 a las 4:07 pm
#58
El señor Aznar tiene un espíritu de superación encomiable. Cada vez se muestra más miserable.
Mayo 4th, 2008 a las 4:09 pm
¿Y por qué le llamas señor? ¡Ni siquiera es Duque!
Mayo 4th, 2008 a las 4:11 pm
#60
Ah, claro, que no hay sonido. Lo de “señor” lo digo con algo de desprecio y mucho asco.
Mayo 4th, 2008 a las 4:14 pm
De acuerdo, Aznar es un mierda comparado con Calvo Sotelo, pero también sigue siéndolo si lo comparamos con el Dioni. A pesar de la incuestionable honorabilidad del ex presidente.
¿O ya estamos otra vez adorando a los padres de la patria que no hicieron sino lo único que se podía hacer en aquel momento, o sea no intentar mantener una puta dictadura?
Lo digo en defensa propia y para que no continúen con los panegíricos, alabanzas y toda esta puta lata que están empezando a montar alrededor del fallecido.
Mayo 4th, 2008 a las 4:14 pm
#62
Aznar tenía algo que España no debe olvidar nunca… másquená para no estar toda la puta Historia repitiendo los mismos errores una y otra vez.
Mayo 4th, 2008 a las 4:14 pm
Los americanos desprecian los títulos nobiliarios y Aznar es americano de corazón. Seguro que le han consultado y ha dicho que no quería el título. A él le es suficiente el título de palafrenero del capital neocon yankee
Mayo 4th, 2008 a las 4:18 pm
#63
Conténtese, es Sotelo o la Espe matando Mamelucos.
Mayo 4th, 2008 a las 4:20 pm
#63
Personalmente intento seguir la máxima de “si en un entierro no puedes hablar bien del muerto, cállate”. Esto es solo una explicación de mi postura, no es un consejo para que lo siga nadie. Este es un blog libre y cada uno puede seguir sus propias máximas, faltaría más.
Mayo 4th, 2008 a las 4:21 pm
#66
Ya, pero me parece que sobra ya tanto jodido incensario.
Mayo 4th, 2008 a las 4:21 pm
#67 Exceptuando a Pekata, que si las sigue se tropieza más pronto que tarde.
Mayo 4th, 2008 a las 4:23 pm
#67
Ya, pero si todos los comportamientos fueran tan planos, esto sería aburrídisimo.
Mayo 4th, 2008 a las 4:24 pm
#69
Las máximas de Pekata están bajo mínimos. Ha vuelto a lo de las pollas.
Mayo 4th, 2008 a las 4:27 pm
#70
Dentro de unos días hablare del señor Sotelo si hace falta. Hoy no.
Mayo 4th, 2008 a las 4:35 pm
#72
Eso es una cosa muy personal. Usté sabrá.
Mayo 4th, 2008 a las 5:03 pm
Borrell no creo que haya llegado a su última estación.
Mayo 4th, 2008 a las 5:15 pm
#20
Este, me lo guardo.
Mayo 4th, 2008 a las 5:38 pm
#67 JPatache
En españa hay una máxima no escrita que viene a decir que no se habla bien de uno hasta que se muere. Durante la semana todo serán elogios para Calvo Sotelo, incluso de aquellos que le odiaron visceralmente. Esos mismos que ahora no paran de alabar a Adolfo Suarez aprovechando que el buen hombre ya no sabe ni quién es él y que hace años deseaban no ya verle muerto, sino matarle con sus propias manos. Y yo no estoy mirando a nadie del PP, necesariamente.
Mayo 4th, 2008 a las 5:52 pm
#67
No es una actitud moral, que conste, pero en ocasiones, en este mismo lugar, se han abierto hilos porque alguien ha muerto. Cuando alguno de los “visitantes” ha expresado sin recato su opinión negativa del fallecido, no le ha parecido bien a la concurrencia, y con razón. No digo que se tenga que hablar bien, digo que si no tengo nada bueno que decir, prefiero callarme a dar una opinión negativa sobre el muerto.
Mayo 4th, 2008 a las 5:54 pm
#77 es para #76 y no para #67.
Mayo 4th, 2008 a las 6:05 pm
#77 Esque, ya que acaba de fallecer (sea quien sea) que mejor que no ponerle a caer de un burro.
Eso si, también se agradece que, si a uno nunca le cayó bien, no se haga el bueno y el políticamente correcto publicando lóas al fallecido. Me parece una buena decisión la de no decir nada si no se tiene nada bueno que decir. Cada cual es libre, no le critico por ello. Solo quería hacerle ver que ahora serán muchos lo que hablen maravillas de Calvo Sotelo a pesar de que hace dos días le habrían puesto a parir si hubiera surgido el tema. Eso si es criticable…. no el callarse por respeto
Mayo 4th, 2008 a las 7:11 pm
Calvo es Othello?
Mayo 4th, 2008 a las 7:14 pm
Lo mejor es que una vez en el hoyo no se volverá a mentar al finado excepto los 6 de diciembres. “Asistieron todos los ex-presidentes menos Suárez por motivos de Salud, Calvo-Sotelo ídem y Aznar porque está abrillantando las espuelas de su señorito”.
Mayo 4th, 2008 a las 9:21 pm
A mí me hace gracia lo de “sobre todo era un demócrata”. Como si hubiese muchas más posibilidades dentro de la cosa actual.
Mayo 4th, 2008 a las 9:47 pm
“Intelectualmente, era el más formado de los presidentes de la democracia”,…tocar el piano, es lo que tiene, marca mucho.
Bonito epítafío, lo del piano, quicir
Mayo 5th, 2008 a las 9:54 am
A mi de este señor, lo que me choco es que recordando lo del golpe de estado en su investidura, dijo así como suena, que al principio pasaron mucho miedo porque pensaron que eran terroristas disfrazados de militares, ya cuando se dieron cuenta de que eran “honorables” militares se quedaron mas tranquilos, joder se quedaría él, que ya sabemos de donde venia, pero no creo que fuera el caso de por ejemplo Carrillo. Esta claro que en nuestro pais la historia nos ha enseñado que los militares tienen mucho honor y tal y no matan a nadie por matar, solo provocan guerras civiles , matando todo lo que pillan y na, unos años mas de represión, pero eso si de los otroooooos.
Mata me dejo oírlo.
Mayo 5th, 2008 a las 11:41 am
Para asegurar eso de “qué tío tan majo es el comandante Gutiérrez”, habrá que verlo actuar en el cuartel, porque tomando vermús todos somos muy majos. Pues eso, que el Calvo Sotelo sería muy majete y muy rocero, pero cuando vivía de cojones durante la dictadura, calladito. O sea, cómplice. Ah, y por ahí he leído que alguien habla de su legado, supongo que político, no se me ocurre otra cosa. ¿Cuál es el legado del señor Calvo Sotelo? No, por curiosidad.