Carlos Fernández Liria recuerda el apoyo de la prensa española al golpe contra Chávez en Venezuela tras la tertulia en la SER en la que terminaron enseñándole la puerta:
El editorial del 13 de abril de 2002 de El País aseguraba que “la gota que había colmado el vaso” fue “la represión protagonizada por la policía y francotiradores adictos a Chávez”. El día 14 se afirmaba que “los tiroteos de grupos chavistas causaron hasta 24 muertos” y se hablaba de “mártires de la democracia muertos a balazos por manifestarse en la calle contra el ex presidente Hugo Chávez”. El día 13, un titular de El País se refería al presidente golpista Pedro Carmona como “El hombre tranquilo” (“Nacido para el diálogo”, lo consideraba El Mundo), y lo erigía (¡en tanto que jefe de la Patronal!) en “representante de casi el 80% de los 10 millones de trabajadores venezolanos”. A los manifestantes que pidieron la restitución del orden constitucional se les denominó “muchedumbre desquiciada”, mientras que a los que asaltaron la embajada de Cuba y agredieron a los diputados se les llamó “resistencia civil”. A los militares que se mantuvieron leales al orden constitucional, El País del día 14 los llamó “focos aislados de insurrección castrense”. El editorial del día 13 instaba a la Unión Europea a contribuir a “un régimen democrático normal y estable en Venezuela” (¡aprovechando el golpe de Estado!), y se pedía que Chávez diera “cuenta de sus desmanes ante los tribunales”.
El nuevo trabajo de JJ Abrams (Lost,Star Trek) para la televisión se llama “Fringe” y es una suerte de “Expediente X“, “Millenium” y “Planetary“, el imprescindible tebeo de Warren Ellis.
El rodaje del episodio piloto de “Fringe” ha sido el más caro de la historia llegando a los 10 millones de dólares (lo mismico que el de “Perdidos“). Los motivos del coste están en la increible manufactura de producción, atrezzo, localizaciones variadas, sueldo de los creadores y secuencias inspiradas en el montaje que más ha obsesionado a los realizadores en este último año (responsabilidad de Christopher Rouse): “El ultimatum de Bourne“.
10 millones de dolares para un Piloto (Pre-air) y 3 meses antes de su estreno en tele se filtra a Bit-Torrent. Y con una calidad de DVD (715.803 KB para una duración de 1:21).
Te ahorras un pastón en envíos promocionales a la prensa para llegar a tu audiencia llegando a ella directamente.
…
Existen varias frases geniales dentro de esa factoría de elipsis que es la cabeza de Abrams. Una de ellas está en la secuencia final de episodio:
- ¿Cuanto tiempo lleva muerto?
- Unas cinco horas.
- Interrogadle
Y otra (de muchas) en una discusión sobre el papel de los garantes de la ley frente a los recursos de las grandes corporaciones que ejemplariza muy bien lo de aquellos que insisten en el control de la escasez de información como algo que va a mantener su status quo:
Es 31 de julio y muchos os vais de vacaciones. Otros no y os aburren entradas dirigidas a los veraneantes, que por convención parecen haber elegido (¡podría decirse que en todo el mundo!) los meses de verano español para restregar a los demás su suerte. Pero viajar es una actividad exigente, intelectual y que puede llegar a cansar, en comparación con hacer turismo, la “ciudad de vacaciones” o los flotadores de supermercado.
Por eso, si vuestras vacaciones empiezan hoy, si santificáis agosto pese a la crisis y no os convence el relax de la parrilla playera (vuelta y vuelta), os puede venir bien un artículo de Rafael Reig, que se nos ha vuelto cartesiano en su carta con respuesta de hace unos días:
[...] Se viaja sólo para comprobar que lo que hemos visto en la pantalla está en su sitio. Viajamos con una check-list, con todo lo que hay que ver anotado (y con una idea previa de cómo es), y nos limitamos a verificar que no se ha movido de sitio y que es igual que en la tele. [...] De todo tenemos una imagen previa grabada en la retina. Viajamos para reconocer, no para conocer. Como mucho, percibimos la diferencia entre lo vivo y lo televisado: qué pequeñitas son las pirámides, qué mal huele Versalles, qué sucio está el Empire State Building. La idea con la que ya salimos de casa nos impide mirar: sólo vemos lo que íbamos a ver.
No sé si, como sugiere Reig en su artículo, es ya imposible sentir la sensación de pequeñez ante unas pirámides o las calles de cualquier París, pero para los que se quedan en casa internet o un buen libro pueden abrir muchas puertas a lo desconocido. Es otra forma de desconectar, de viajar barato a territorio virgen no menos apasionante. Seguro que, por lo menos, serás un poquito menos esclavo del ritual estival, del olor a verano (y todos sus complementos) porque sí.
No sé si éste es el lugar más adecuado para recomendar la lectura de un blog de un profesor de economía de ideas liberales pero, bueno, como el jefe está fuera habrá que aprovecharse. Si luego pregunta, ustedes no saben nada. A fin de cuentas, liberales, lo que se dice liberales, hay pocos en España porque lo más normal es encontrarse con paleoconservadores emparentados con el Cid Campeador que utilizan la palabra ‘liberal’ para esconder sus vísceras.
El autor del blog es José García-Montalvo y es profesor de economía en la Universidad Pompeu Fabra. En los últimos días, ha escrito dos textos interesantes. En uno, detalla las disparatadas propuestas de Rajoy para salir de la crisis económica. En el otro, critica el anuncio del Gobierno de gastar 300 millones en la compra de suelo.
Por lo demás, si alguien piensa que la lectura de textos económicos está expresamente contraindicada en épocas de altas temperaturas, siempre puede matar el rato con dos noticias que demuestran que en España cada día que amanece el número de tontos crece.
[¿Qué mundo es éste en el que organizaciones externas, estatales y/o colectivistas (como lo son las selecciones nacionales) pueden entrometerse en el contrato laboral por el que dos partes deciden, como sujetos libres, libremente vincularse, y a resultas de esta intromisión perjudicar de manera lamentablemente impune a una de las partes? ¿Qué mundo es éste?
Ayer fue un día triste para la causa de la libertad, un día de una tristeza con probabilidad insuperable. Han bastado 24 horas para hacer de lo improbable algo dolorosamente real]
En este ambiente de apocalipsis de la Industria discográfica la penúltima moda es lanzar tu album de la forma más original que se te ocurra. Por eso, no nos podemos quedar sin mencionar “49″, de Paul Westerberg, el líder de The Replacements, aquella banda mítica que surgió en los ochenta en la tierra de los Coen. La idea es muy sencilla: como casi tengo 50 hago un disco de 43 minutos que se puede descargar como 1 mp3 en Amazon por, ahora sí, 49 centavos. One-click y directo a tu disco duro del tirón. Sin lanzamiento en CD, cassette o, Dios, vinilo.
Y dicen que es bueno. Yo me lo iba a comprar, pero Amazon lo restrige a IPs en territorio estadounidense, así que me he visto obligado a acceder a ella de otra forma. Vía Girona, para ser más preciso. Cosas de las leyes impuestas por la Industria.
A ver qué es lo próximo que inventan para regocijo del respetable público.
Es viejuno pero ideal para entreternerse 20 minutos en estos días de procrastinación y absentismo. Y para practicar el Inglés (que también se habla en las Feroe).
Es imposible salir indiferente del cine tras haber visto la película brasileña Tropa de Élite sobre las actividades de un batallón policial homicida y fascista en un enjambre de favelas donde la policía convencional supura corrupción. Pero de los muchos dilemas morales que plantea la pregunta, y de las muchas denuncias que contiene, hay una que seguramente mucha gente joven de aquí, de España, no querrá oír.
“¡Vosotros financiáis esto!”, grita el capitán Nascimiento a un grupo de estudiantes de clase media-alta, con sus camisetas ‘fashion’, sus discusiones pseudopolíticas, sus ONG y sus porritos y rayitas de coca. Ésos que contemporizan con los traficantes y no se les cae de la boca el concepto de “conciencia social”. El brutal capitán Nascimiento se equivoca en muchas cosas, pero no esa apreciación: esa ‘chinita’ de costo, esa rayita o pastillita que cae en fiestas de modernitos que van de izquierdistas financia el sufrimiento de miles personas. Ese dinero engrasa la inmensa máquina de tráfico de mujeres, armas, niños… y no sólo en las favelas de Río.