Oct 31 2008
Nada es gratis
No preguntes qué puede hacer la monarquía por ti. Pregúntate qué puedes hacer tu por la monarquía.
Oct 31 2008
No preguntes qué puede hacer la monarquía por ti. Pregúntate qué puedes hacer tu por la monarquía.
Oct 30 2008
La Zarzuela difundirá en breve un comunicado donde desmiente las frases de la reina en el libro de Pilar Urbano.
Actualización 21:34: Ya está el comunicado. La Casa Real no desmiente rotundamente las declaraciones, sólo matiza que se han hecho “en un ámbito privado” y que “no corresponden con exactitud a las opiniones vertidas” por la reina.
Oct 30 2008

Homosexuales: “Si estas personas quieren vivir juntas, vestirse de novios y casarse, pueden estar en su derecho, o no, según las leyes de su país: pero que a eso no le llamen matrimonio, porque no lo es. (…) Puedo comprender, aceptar y respetar que haya personas con otra tendencia sexual, pero ¿que se sientan orgullosos por ser gays? ¿Que se suban a una carroza y salgan en manifestaciones? Si todos los que no somos gays saliéramos en manifestación… colapsaríamos el tráfico”
Aborto y eutanasia: “En absoluto” (…) “La vida y la muerte no están en nuestras manos”.
Religión: “Se ha de enseñar religión en los colegios, al menos hasta cierta edad. Los niños necesitan una explicación del origen del mundo y de la vida”.
Violencia machista: “Ha ocurrido siempre. Ahora se informa más y con todo detalle. En cierto modo, se provoca un contagio, se dan ideas que otros imitan. Los que son propensos tienen un filón en esas noticias”.
Sofía de Grecia, reina de España
Oct 29 2008
Oct 29 2008
Oct 28 2008
“El franquismo está absolutamente juzgado por la historia”
José Luis Rodríguez Zapatero. Manolo Saco se pregunta por la nota que sacó en el juicio.
Oct 27 2008
Oct 27 2008
“Escolar, el troskista con jaguar deportivo”, dice un comentario anónimo en Menéame. No es la primera vez que me acusan de conducir un coche de lujo y, como ya he contado en varias ocasiones, no es verdad. Tengo un coche bastante más normal, un Volkswagen Golf de segunda mano que reemplazó, hace unos meses, a un Renault Megane prestado. No creo que ser de izquierdas te obligue al voto de pobreza, pero tampoco me gustan mucho los automóviles. Sin embargo, me sorprendió la obsesión con esa marca en concreto, pues no es la primera vez. Hace unas semanas, Alfonso Ussía también atizó a Público como “el periódico de los troskistas con Jaguar descapotable”.
Tanta fijación con Jaguar me hizo sospechar. Así que recapacité. Y sí, ahora que recuerdo, hace poco me compré un Jaguar y presumí de ello en Facebook; tal vez venga de ahí la copla. Es de color rojo eléctrico, con pastillas activas, acabados de madera lacada y un arrebatador aire retro en sus mandos. No salió demasiado caro, pues lo traje de Estados Unidos y el petroeuro ayuda. Me encanta su rugido y gasta poco, aunque no tiene nada de deportivo ni tampoco es descapotable. Es un bajo eléctrico: un Fender Jaguar Bass. Lo afino a diario pero no pienso tunearlo.
Oct 25 2008
1- La lujuria especuladora
Un barco petrolero tarda más de cuatro semanas desde que sale del Golfo Pérsico hasta que llega a Estados Unidos. En ese tiempo, puede que la carga se haya devaluado tanto que el dueño del barco se arruine con el trayecto, que haya pagado por el crudo un precio mayor en el puerto de origen de lo que cobrará cuando llegue a la refinería. Para evitar este riesgo -en el petróleo y en otros mercados de materias primas-, se inventaron los contratos de futuros: una fórmula que consiste en pactar de antemano el precio de venta del pedido para una fecha determinada. Cuando se cierra el contrato, ni el comprador ha pagado ni el vendedor ha entregado la mercancía; pero el compromiso es igual de firme.
En aquel momento parecía una buena idea. El problema vino después, cuando los especuladores se aprovecharon de este mercado ideal para los trileros, pues se puede vender y comprar lo que aún no se tiene. Si apuestas con cientos de millones de dólares en el mercado de futuros a que el petróleo subirá, en efecto, el petróleo sube y tú ganas; en economía las profecías tienden a cumplirse si hay dinero suficiente. Los mismos inversores que primero crearon la burbuja punto com y después la burbuja del ladrillo, consiguieron elevar el precio del barril de crudo de 40 hasta 140 dólares en solo cuatro años. Impunemente.
2- La pereza de los reguladores
Por suerte, la burbuja del petróleo explotó a mediados de este verano. ¿La razón? Un pequeño cambio en la regulación de la SEC (el organismo que controla la bolsa estadounidense) obligó el 14 de julio a los especuladores que estaban jugando a la baja contra la cotización de los bancos a que respaldasen sus apuestas con acciones, por lo que tuvieron que sacar su dinero del mercado de futuros del petróleo para no perderlo en banca. Desde esa medida, que no buscaba atajar la burbuja petrolífera sino proteger a los bancos de los caníbales, el precio del crudo no ha dejado de bajar. El 14 de julio, cada barril costaba 144 dólares. El viernes rozó los 60 y sigue cayendo, pese a que la OPEP ha recortado su producción un 5%. Si basta con un pequeño cambio regulativo, tan sencillo que ni siquiera se vota en ningún Congreso, para evitar comportamientos tan dañinos para la economía mundial como la burbuja del petróleo, ¿por qué tanta pereza a la hora de evitar la especulación?
Han tenido que temblar las catedrales de Wall Street para que la mayoría de los organismos reguladores, también la CNMV española, se atreviesen a prohibir determinadas prácticas especulativas. De momento, estas restricciones son temporales, aunque en el debate mundial sobre el nuevo capitalismo muchos piden que sean permanentes. Para ello hace falta un paso previo, tal vez el único que se dé en la cacareada cumbre del 15 de noviembre: la puesta en marcha de un organismo supranacional para vigilar la economía globalizada. Alguien con algo más de prestigio internacional que el FMI.
3- La envidia del paraíso fiscal
Una cadena es tan débil como su eslabón más débil. En un mundo donde las fronteras existen para las personas pero no para el dinero, de poco vale que el G20 se comprometa a asumir nuevas normas si no aísla a un G40 del que apenas se habla: los 40 países ladrones, los 40 paraísos fiscales. Según la OCDE, en estas cuevas piratas se esconden de los impuestos entre 5 y 7 billones de dólares, una cifra que equivale al 13% del PIB mundial. La mitad de las multinacionales que cotizan en el español Ibex 35 tienen empresas en estos paraísos fiscales, con lo que eluden pagar impuestos a ese mismo erario público al que ahora piden ayuda. En los últimos 20 años, el dinero que guardan estos países se ha multiplicado por seis. Curiosamente, la distancia entre los sueldos de los altos directivos y los trabajadores ha crecido en ese tiempo en una proporción similar.
4- La codicia de los directivos
En 1980, un alto ejecutivo estadounidense ganaba de media 42 veces más que un trabajador. Hoy gana 364 veces más: en solo un día lo que los demás en todo el año. El problema no es solo la desigualdad social, que también. Lo más preocupante es que se premie a los ladrones y a los inútiles. En palabras de la canciller alemana, Angela Merkel, “comprendo que gane mucho quien hace mucho por su empresa y sus empleados; pero ¿por qué se debe ahogar en dinero a los incompetentes?”. Es lo que a veces pasa cuando la retribución del primer ejecutivo está supeditada al corto plazo de la bolsa y no al largo plazo de la empresa. En muchas ocasiones (Enron es el ejemplo más sonado pero no el único), los fuegos artificiales que tanto gustan a los inversores bursátiles van contra los intereses de la propia compañía. A la larga, la cotización bursátil también se hunde. Pero suele ser después de que el alto directivo haya vendido sus stock options.
5- La gula de los inversores
Lo que es bueno para el directivo no es bueno para su empresa. Lo que es bueno para el especulador del petróleo no es bueno para la economía mundial. Lo que es bueno para el vendedor de hipotecas subprime no es bueno para el banco que presta el dinero. En todos los fallos del capitalismo que ahora han aflorado hay un elemento común: una distorsión perversa en el sistema de recompensas donde no se premia al que genera riqueza sino al que la destruye.
El capitalismo ha funcionado sobre una premisa que suele ser cierta: del egoísmo individual se obtiene un progreso colectivo. La ambición de los empresarios también es buena para los trabajadores, pues todos ganan aunque sea en menor medida. Sin embargo, el castillo de naipes se hunde cuando se premia al pirómano, cuando la recompensa del que da préstamos hipotecarios a gente sin trabajo no está supeditada a que esas hipotecas se paguen sino a vender todas las posibles -su comisión iba en ello-. Lo mismo sucedía en el siguiente nivel, donde el que respaldaba estas hipotecas subprime tenía como negocio agruparlas con otras miles y venderlas en el mercado. Que se cobrasen o no tampoco era su problema. Tampoco era problema de las agencias de calificación, que estuvieron garantizando la salud del sistema hasta dos minutos antes del hundimiento; por algo cobraban de los mismos bancos a los que avalaban. No era problema de nadie y ha acabado siendo problema de todos.
Aunque las subprime es el pastel más famoso, no es el único tóxico que ha engullido el mercado en estos últimos años de dinero fácil y hambre financiera voraz. El capital se empachó porque no sabía qué comía: el mercado de derivados consistía en vender paté de cerdo como si fuese foie gras de oca; cuestión de una bonita etiqueta. Funcionó bastante bien hasta que a alguien se le ocurrió mirar qué había dentro de la lata.
6- La ira del planeta
Dice José María Aznar, y no es el único inconsciente, que ahora que los bancos van mal no hay dinero para salvar el planeta. La realidad es la contraria, pues detrás de uno de los fenómenos más preocupantes de la economía están precisamente los desastres generados por el cambio climático en la agricultura mundial. La crisis alimentaria es un problema económico en su realidad más cruda, pues aquí no se pierden ahorros sino vidas humanas. La lucha contra la contaminación es, en realidad, el mejor ejemplo de los males del capitalismo: solo se soluciona con regulación estatal, hace falta coordinación internacional, sus beneficios son indudables y, en resumen, nunca lo abordarán aquellos que solo piensan a corto plazo, aunque sea la inversión más rentable, con diferencia. ¿Hay acaso alguna mejor que salvar el planeta?
7- La soberbia del PIB
¿Un país más rico es un país mejor? No siempre. Según los datos del PIB, México está a punto de superar a España. ¿Es un país como México, donde hay familias que pierden su casa porque no pueden pagar las letras de una licuadora, un país mejor que España? México también es el país desarrollado donde mayor es la brecha entre ricos y pobres, según el último informe de la OCDE que se presentó hace unos días. Por desgracia, la desigualdad, la educación o la sanidad no cuentan con indicadores tan precisos como la inflación, el paro o el PIB. Los datos económicos son difíciles de esconder. Sin embargo, los indicadores de desarrollo humano no son homogéneos ni sistemáticos, los políticos pueden apostar a que, con una buena campaña publicitaria, hasta la sanidad pública más deteriorada pasará por buena.
Una vez más, es un problema de recompensas. Lo que es bueno para el PIB no siempre es bueno para la sociedad, de poco sirve que aumente la riqueza si solo se benefician de ello los que ya son ricos, los mismos que nunca lo pasarán verdaderamente mal por mucho que se agrave la situación económica. En España, por ejemplo, la crisis va por barrios. Esta semana abrirá en la milla de oro de Madrid la exclusiva joyería neoyorquina Tiffany’s. Los hay que siempre desayunarán con diamantes.
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Otros artículos en este blog sobre la crisis económica:
La tentación de Gorbachov
No mires hacia abajo
In Marx we trust
La semana en la que el capitalismo tampoco cambiará
Oct 24 2008
Oct 24 2008
¿Han fusilado ustedes a escritores españoles de fama mundial?
Se ha hablado mucho en el extranjero de un escritor granadino; se ha hablado mucho porque los rojos han agitado este nombre como un señuelo de propaganda. Lo cierto es que en los momentos primeros de la revolución en Granada, ese escritor murió mezclado con los revoltosos; son los accidentes naturales de la guerra. Granada estuvo sitiada durante muchos días, y la locura de las autoridades republicanas, repartiendo armas a la gente, dio lugar a chispazos en el interior, en alguno de los cuales perdió la vida el poeta granadino.
Como poeta, su pérdida ha sido lamentable, y la propaganda roja ha hecho pendón de este accidente, explotando la sensibilidad del mundo intelectual; en cambio, esa gente no habla de cómo fueron asesinados friamente, con saña, que pone espanto en el ánimo más templado, don José Calvo Sotelo, don Víctor Prader, don José Polo Benito, duque de Canalejas, don Honorio Maura, don Francisco Valdés, don José María Albiñana, don Francisco Pradera, don Rufino Blanco, don Manuel Bueno, don Ramiro de Maeztu, don Pedro Muñoz seca, don Pedro Mourlane….”
Francisco Franco, dictador golpista.
La cita sale de un libro de entrevistas a Franco que me enseñó hace unos días Emilio Silva (gracias). Me llama la atención lo mucho que se esfuerzan tanto entrevistador como el entrevistado en obviar el nombre de Federico García Lorca, don nadie.
Oct 23 2008
“La crisis es consecuencia de un exceso de intervencionismo estatal”
Esperanza Aguirre, neoliberal trasnochada
Oct 22 2008
España no está en el G7 (EEUU, Canadá, Reino Unido, Alemania, Japón, Francia, Italia) por los pelos, pues nuestro PIB es un poco más alto que el de Canadá. Tampoco en el G8, que es el G7 con Rusia, que es potencia nuclear. Somos demasiado pobres para el G8 pero demasiado prósperos para el G5 (México, Suráfrica, Brasil, India y China), que es el club de las potencias emergentes. Algunas de ellas ya nos han pillado, otras superarán a España en pocos años. Ni siquiera formamos parte del G20 porque a Aznar, que aspiraba al G8, lo del G20 le parecía poco (en realidad son 19 países, los del G8 más los del G5 más Argentina, Indonesia, Arabia Saudí, Australia, Turquía y Corea del Sur; el número 20 es la UE, representada por el presidente de turno).
George Bush ha convocado al G20 para la cumbre contra la crisis financiera y Zapatero, que ayer ya lanzó su órdago, insiste en que España también tiene que estar. El presidente, una vez más, se mete en una apuesta política complicada. Si le sale, es posible que la próxima G lleve una Ñ. Si no le sale, su imagen personal saldrá deteriorada, aunque las relaciones internacionales españolas solo pueden mejorar y por intentarlo nada más se pierde. ¿Tiene agua la piscina o es puro voluntarismo optimista? Pronto se verá.
Oct 22 2008
Juan Carlos Escudier
Si hay alguien acostumbrado a traspasar la estrecha línea que separa al héroe del villano, es Baltasar Garzón. Del juez se podría afirmar hoy que “ha guiado con destreza la relampagueante trayectoria del arma justiciera, dibujando en la pizarra de la historia uno de los más memorables guiones torcidos de Dios”, pero no estaría bien hacerlo, porque eso sería plagiar a Pedro J. Ramírez, maestro de periodistas y autor de la frase allá por diciembre de 1994, cuando ambos querían enchironar a Felipe González.
También se podría asegurar de Garzón que “o es un indocumentado que no sabe de leyes (…) o es un juez que ha prevaricado mediante una resolución encaminada a alimentar sus fines megalómanos”, aunque volveríamos a incurrir en flagrante plagio, ya que es justamente lo que dice Ramírez en su editorial de ayer en El Mundo. La conclusión no puede ser más obvia: todo lo que uno pueda apuntar sobre Garzón ya lo ha dicho ese buscador de exclusivas llamado Pedro José.
Oct 22 2008
“Poco o nada tiene que ver con la ciencia buena parte de los abanderados del apocalipsis climático…lo suyo es otra cosa se parece más bien a una nueva religión que condena a la hoguera en la plaza pública aquellos que osen poner en cuestión sus tesis….”
José María Aznar, primo de Rajoy.
Oct 22 2008
Dice el PP que “suspende sus relaciones con la actual dirección de UPN” después de que su filial en Navarra haya pactado con Zapatero abstenerse en los presupuestos. El comunicado amenaza veladamente con fundar el PP navarro (nunca existió con esas siglas, entonces eran AP) para que “sus ideales, sus principios y su programa tengan presencia ante la sociedad Navarra” pero, de momento, insiste poco. Al estilo de la infanta Elena, que nunca se separó, el PP tampoco se rompe. Sólo se suspende.