Dic 16

El zapatazo, la película

Tag: PolíticaIgnacio Escolar @ 6:25 pm |

iraqimage007.gif

Más animaciones de la zapaintifada en Boingboing

62 comentarios en “El zapatazo, la película”

Páginas: « 1 [2]

  1. #51 Facebook User dice:

    Todos somos Al Zaidi:

    http://www.sockandawe.com/

  2. #52 Facebook User dice:

    Pues en el de Matrix, más que Neo parece Darth Vader pero sin casco…

    Creo que es un error reducirlo todo a si, como periodista, el del zapatazo hizo bien o no. La pregunta correcta sería: como ciudadano iraquí, ¿le quedaba otra manera de protestar? ¿Tenia que callarse?

  3. #53 Facebook User dice:

    A riesgo de parecer pesado a mi me resulta muy llamativa la reacción mediática sobre el asunto. Juraría que la banalidad del ataque es parte muy importante del asunto. Incluso si en vez de un zapato hubiera sido una tarta, que por ahí hay uno especializado en ello, habría sido, seguramente, menos impactante.
    Ese impacto, en si, me parece muy revelador de cómo funcionan los media. Si consiguiéramos sacarnos todas las memeces sobre zapatos, islam y culturas que nos han venido contando, además, se vería aún más como gesto espontáneo de rabia impotente que, juraría, es lo que llama más la atención.

  4. #54 Facebook User dice:

    #53 AndaquenooneuqadnA

    No puedes desvincular del asunto el significado que puede tener para ellos el golpear con los zapatos. Si no fuera por eso, sería un simple intento de agresión. Con eso, está diciendo algo en su contexto cultural.

    Cuando cayó bagdad, los ciudadanos que fueron a tirar la estatua de Saddam, la golpeaban con los zapatos, no porque pensasen que iban a poder tirar el mamotreto de hierro con unos chanclos de zoco, sino porque estaban expresando su desprecio.

  5. #55 Facebook User dice:

    Usuario, siguiendo con lo de antes.

    No podemos negar la implicación social de los periodistas, y esta siempre conlleva un compromiso intelectual en uno u otro sentido. Por otro lado el periodismo se encuentra bien situado por derecho propio en el terreno de las profesiones intelectuales (ya sé que se pueden hacer muchos chistes sobre esto, pero también se puede denostar cualquier otra profesión desde fuera y desde dentro, en mi opinión el chascarrillo ahí queda en el terreno de la anécdota).

    Por otra parte a mí siempre me ha resultado muy llamativo que lo habitual en este tipo de críticas, y no digo que sea el caso, es que sea justamente quien más adhesión muestra a la prensa de su propia posición ideológica en términos bastante extremos, suele ser el que más ímpetu pone a la hora de despreciar al intelectual-periodista de signo contrario.

    No creo que el periodismo deba ser completamente ajeno a la adhesión política, porque además de un plumazo nos cargaríamos varias formas periodísticas de larguísima tradición. Entonces ¿dónde está la diferencia entre la ética y la carencia de ella en este terreno?

    En primer lugar creo que la diferencia se establece entre quien es capaz de ser crítico cuando es necesario con quienes representan su propia postura ideológica, pero (y esto es muy importante) mostrando independencia respecto a lo que son argumentos puramente propagandísticas o acciones y estratégias puramente propagandísticas.

    En segundo lugar alguien podría esgrimir que cualquier implicación entonces es valiosa tenga el carácter que tenga, incluso en el terreno activista, pero esto no es más que un reduccionismo muy propio de quienes pretenden justificar sus propias barbaridades (o dicho en plata, no es más que un ejercicio equidistaní). Por ejemplo: ¿podemos decir que es lo mismo el aparato propagandístico montado por la derecha española en sus medios afines de todos estos años, sobre la creencia de que la elección de Zapatero es un hecho catastrófico? ¿está esto al mismo nivel que el zapatazo de Zaidi? Creo que es evidente que no, pues el contexto no es el mismo. En el primer caso sí se está creando la noticia, en el segundo en realidad no se está creando nada, tan solo existe un hecho expresivo en un contexto que realmente es extremo (si cualquiera pretende argumentar que el contexto español es extremo estará utilizando demagogia extremista con muy pocos o ningún grado de sensatez, y es ahí, en la sensatez y el juicio histórico del contexto donde radica la diferencia; una diferencia de importancia decisiva).

  6. #56 Facebook User dice:

    54- Ya, es que primeramente tendrías que demostrar que existe tal peculiaridad cultural, tan esgrimida últimamente. Te lo digo porque conozco bastante la cultura árabe.Y claro que queda feo que te den con un zapato. En la cultura árabe… Y en la occidental, no te jode.
    Si este señor hubiera pretendido hacer un gesto simbólico, etc, créeme, habría hecho otra cosa.

    Lo que si tiene la cultura árbae al respecto es un amor desmesurado por los gestos. Los gestos son casi más importantes que los resultados. Me explico: A un occidental le podrá sonar a raro, pero a muchos líderes musulmanes que se enfrentaron con Israel se les tiene por vencedores en esos conflictos, cuando todos sabemos que nunca han ganado realmente una guerra. Esto es así, quizás por un sustrato de guerra tribal, no tengo ni puta idea, porque la gente percibe el conflicto más como la representación de una lucha en un escenario “teatral” (pónganse las distancias pertinentes) que explicita el conflicto que como una lucha concreta por unos fines determinados, que por supuesto también pero, de facto, son algo secundarios.
    Si el zapatazo tuviera esa lectura en el mundo árabe, que tampoco soy ningún experto, ojo, solo estoy tratando de analizarlo desde mis pobres conocimientos, incluso así no creo que tenga ninguna importancia en sí lo del zapato. No creo que este señor tuviera intención real de atentar contra Bush, solo de expresar su protesta. Hay maneras de esquivar las medidas de seguridad, un hombre decidido habría podido hacer mucho más daño. Simplemente, escogió lanzarle el zapato, muy posiblemente con anterioridad y premeditación, si, pero el zapato si y la cámara no… Porque es más fácil.
    E insisto, la banalidad del objeto en sí es, de hecho, más clarificadora, más gracioso y por lo tanto más “efectivo” a nivel de comunicación, de protesta, que lecturas profundas, dramáticas o complejas. Lo grande del gesto, creo, es el ver a Bush agachando las orejas, humanizado a persona vulgar que esquiva un zapatazo. Un hombre como cualquier otro, dándoselas de. Eso es lo interesante.

  7. #57 Facebook User dice:

    #56 AndaquenooneuqadnA

    Te aseguro que efectivamente el gesto del zapato es un grave insulto, y esto lo sé desde mucho antes de que intentaran atizarle a Bush. Veamos lo que decía al respecto la Wikipedia, antes del incidente de este periodista:

    The shoe represents the lowest part of the body (the foot) and displaying or throwing a shoe at someone or something in Arab cultures denotes that the person or thing is “beneath them.” Showing the bottom of one’s feet or shoes (for example, putting one’s feet up on a table or desk) in Arab cultures is considered an extreme insult. Examples include Iraqi citizens smacking torn-down posters of Saddam Hussein with their shoes, and the depiction of President of the United States George H. W. Bush on a tile mosaic of the floor of the Al-Rashid Hotel’s lobby, forcing all visitors entering the hotel to walk on Bush’s face to enter the hotel.

    http://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Shoe_tossing&oldid=257972712

    Por esto, no es casual lo de los zapatos y no es porque no tuviera otra cosa a mano. En Occidente habrían sido tomates o huevos, como el tipo que hace poco intentó atizar al Steve Ballmer. Allí tenían que ser zapatos.

    Por tanto, el acto no era tanto para causar daño al presidente (un zapatazo duele, pero no es para tanto), como para expresar su profundo desprecio. Y en esta dimensión cultural hay que juzgarlo.

  8. #58 Facebook User dice:

    Pues podría ser, ya digo que tampoco soy ningún experto. Lo que pasa es que las referencias al respecto que se encuentran solo apuntan a la manida descripción de la ciada de Sadam, nunca son anteriores, y desde luego mis referencias directas no conocían el dato.

  9. #59 Facebook User dice:

    Stíf Valmer es un caragüevo. Amos, que todo quedaría en casa.

  10. #60 Facebook User dice:

    #55 piezas dice:

    Gracias por retomar la conversación de esta mañana.

    Por no hacerlo muy largo, te diré lo que me ronda a mí la cabeza:
    yo creo que (y ahora sí que me salgo de la anécdota de los zapatos y hablo en general) la situación ideal (casi al modo platónico) sería la siguiente:
    alguien que es periodista y está haciendo periodismo nos muestra los hechos hasta allí donde alcanzan sus datos y el espacio del que dispone, con lo cual su implicación debería ser lo menor posible y él debería esforzarse precisamente en que la realidad no lo “salpique” para darlos al público lo más “limpios” posible. Ésta (mal definida, porque uno tampoco da para nucho más) debería ser su meta cuando está ejerciendo su profesión, y (igual que en el caso de cualquier otro profesional) sus particularidades como persona deberían quedar (en la medida de lo posible) al margen.
    Evidentemente todo (desde su configuración genética hasta su entorno social y cultural) va a condicionarle. Como a cualquiera cuando hace cualquier cosa. El periodista que hace periodismo (en el sentido más estricto) debe intentar, pues, presentar los hechos tal y como han sucedido y en el orden en el que han sucedido.
    Una vez dicho esto, y como tú bien apuntabas, el periodista no sólo tiene el derecho a decir lo que le venga en gana cuando le apetezca sino que, hasta cierto punto, tiene la obligación porque (y a ese privilegio me refería esta mañana) debido a su oficio llega donde muchos no llegan y accede a sitios donde muchos no pueden acceder, lo que unido a su presumible “dominio” de la actualidad le capacita, en principio, para “opinar” si no con mayor acierto, sí con una cantidad de datos superior.
    El problema es viejísimo, y largo de cojones, pero a mí me parece de una importancia suprema en democracia distinguir claramente entre los hechos y la opinión que uno tiene sobre ellos.
    Por eso cuando un periodista hace de tertuliano o está en el gabinete de comunicación de un partido político o de una empresa, sin dejar de ser periodista, no ejerce el periodismo, sino una cosa parecida, de la misma familia, pero que no es lo mismo.
    Por resumir, que ya no sé por dónde voy, a un periodista (cuando ejerce como tal) le pido que se atenga a los hechos y que no atribuya intenciones, profetice o presente los datos como convenga a sus pasiones íntimas. Y, después, si puede y quiere, que los comente, los glose, les dé la vuelta como le parezca o los retuerza y los exagere. Pero que no me intente colar como hechos lo que no son más que opiniones. Bueno, sí, que lo haga, pero que avise antes.

    En fin: no creo que esté diciendo nada nuevo ni muy original pero espero que haya sabido aclararte mi postura al respecto.

  11. #61 Llámalo X - Recopilatorios del ataque a Bush dice:

    [...] a Bush, y no quería ser repetitivo. Lo que más abundan son los gifts. Podría ir publicando las diferentes versiones, pero alguien ya ha hecho el trabajo al unirlas en este video de [...]

  12. #62 Bush o NEO | Webmaníacos dice:

    [...] Vía: Escolar [...]

Páginas: « 1 [2]

Deja tu comentario