Las cotas de servilismo, manipulación e hijaputez que está alcanzando un cretino que conduce, por decir algo, un bodrio los sábados en el que dice informar de lo que ocurre en el país, inalcanzables.
Ayer tuve la desgracia de volverlo a ver. Dedicó el galápago mencionado algunos minutos a la corrupción así en general y haciendo una extraordinaria concesión, que ya se sabía en qué iba a desembocar, metió en el mismo caso Gurtel y Pretoria. La única imagen de Correa y el Bigotes junto a estos fue una de Costa medio camuflado junto a este último. Por lo demás, pobres dirigentes peperos a los que sorprenden estos canallas aprovechados en su buena fe. Versión para tontos de los cojones muy tontos de los cojones, un insulto para sus votantes. Pero el que manda, manda, y este imbécil previsiblemente llegará a director general del ente.
¿Y se queja usted de los “censores” de Público? Créame, amigo mío, le hicieron un gran favor cuando decidieron borrar su comentario (suponiendo que se tratase de una decisión, y no de un mero accidente).
Pues yo estoy muy contento con Público. El librito sobre Trotski me ha permitido escandalizar algún capullito de rosa temprana. Y me importa tres cojones que ya esté más de moda el ex novio de la Pantoja.
Hay que ser panoli. Le dejan exponer sus excrementos cuatro días y cuando -seguramente por una cuestión de higiene- los retiran de la vista p´ñublica, les insulta.
Mande usted un comentario crítico con la derecha por SMS (encima pagando) a “El Gato al Agua” de Intereconomía y espere que se lo publiquen.
“Y ‘O Profundador’, ni soy amigo tuyo, ni lo deseo, visto tu cini[s]mo y estolidez”.
Oiga, oiga, oiga. Lo de “amigo mío”, por si no se ha dado cuenta, era un rasgo de la fina ironía sociata-fachosa que me caracteriza. Me sorprende que no se percatase usted, habida cuenta de la profundidad de su pensamiento y lo culto y castigado de su estilo (*). ¡Hasta otra, camarada!
(*) ¡A alguien que conoce la palabra “estolidez” no puede pasarle inadvertida una ironiílla cualquiera! No se me oculta que algún día tropezarña usted con algún derechista progre habrá que le eche en cara sus problemas con los signos de puntuación y las reglas de la concordancia. ¡No le haga caso! Hagáme caso a mí: aunque fachilla, en lo que al estilo atañe soy un poco más abierto de mente que mis congéneres. Bien me doy cuenta de que el pensamiento de usted (de tan rico, proteico y vigoroso como es) no se deja aherrojar por esos grillos y cadenas de la prosa que son los puntos y las comas.
Antes de que usted me las señale con su dedo acusador, corrijo mis erratas:
(*) ¡A alguien que conoce la palabra “estolidez” no puede pasarle inadvertida una ironiílla cualquiera! No se me oculta que algún día tropezará usted con algún derechista progre que le eche en cara sus problemas con los signos de puntuación y las reglas de la concordancia. ¡No le haga caso! Hagáme caso a mí: aunque fachilla, en lo que al estilo atañe soy un poco más abierto de mente que mis congéneres. Bien me doy cuenta de que el pensamiento de usted (de tan rico, proteico y vigoroso como es) no se deja aherrojar por esos grillos y cadenas de la prosa que son los puntos y las comas
50- Bueno, encuentro adecuado en casos como éste desearle que contraiga alguna de esas enfermedades, importada o no. Es, además, deseable que sea especialmende dolorosa y larga. No se trata de, válgame Dios, espíritu de venganza o nada similar. Como bien apuntó en su momento alguien, por lo visto ese es el único método por el que un liberal de derechas deja de decir insensateces sobre alguna cuestión: Cuando le toca a él personalmente, de pronto, dejan de ser imbéciles y razonan como si fueran personas normales: Cuando se ven obligados a recurrir a la seguridad social para salvar la vida de pronto la defienden, cuando alguno de sus hijos es homosexual de repete comprenden que no es una enfermedad, o cuando alguno de sus hijos comete un delito caen del caballo como si se dirigieran a Damasco y encuentran que a los menores no hay que torturarlos hasta la muerte si han cometido un delito.
Es por tanto por él, además de por nosotros, por lo que deseo fervientemente que este señor contraiga alguna enfermedad larga, dolorosa y especialmente vejatoria.
Por su bien.
Sr. Gramsciez, no deja de llamar la atención su obsesión con la gramática mientras usa con tanta profusión los signos de admiración. Me ha salido algo poético, tanto “ón”, pero espero no vea en ello mofa.
Debería de leer sobre las interpretaciones habituales del exceso de su uso.
Noviembre 15th, 2009 a las 11:52 am Vota el comentario:
Noviembre 15th, 2009 a las 11:52 am Vota el comentario:
Las cotas de servilismo, manipulación e hijaputez que está alcanzando un cretino que conduce, por decir algo, un bodrio los sábados en el que dice informar de lo que ocurre en el país, inalcanzables.
Ayer tuve la desgracia de volverlo a ver. Dedicó el galápago mencionado algunos minutos a la corrupción así en general y haciendo una extraordinaria concesión, que ya se sabía en qué iba a desembocar, metió en el mismo caso Gurtel y Pretoria. La única imagen de Correa y el Bigotes junto a estos fue una de Costa medio camuflado junto a este último. Por lo demás, pobres dirigentes peperos a los que sorprenden estos canallas aprovechados en su buena fe. Versión para tontos de los cojones muy tontos de los cojones, un insulto para sus votantes. Pero el que manda, manda, y este imbécil previsiblemente llegará a director general del ente.
Noviembre 15th, 2009 a las 11:55 am Vota el comentario:
Creo que se me habrá entendido que hablo de Telemadriz.
Noviembre 15th, 2009 a las 12:05 pm Vota el comentario:
#48.
Los financia el pepino malo fijo. Tanta jilipollez solo puede ser de pago.
Noviembre 15th, 2009 a las 12:38 pm Vota el comentario:
# 51
¿Y se queja usted de los “censores” de Público? Créame, amigo mío, le hicieron un gran favor cuando decidieron borrar su comentario (suponiendo que se tratase de una decisión, y no de un mero accidente).
Noviembre 15th, 2009 a las 1:00 pm Vota el comentario:
Pues yo estoy muy contento con Público. El librito sobre Trotski me ha permitido escandalizar algún capullito de rosa temprana. Y me importa tres cojones que ya esté más de moda el ex novio de la Pantoja.
Noviembre 15th, 2009 a las 1:24 pm Vota el comentario:
# 51
Hay que ser panoli. Le dejan exponer sus excrementos cuatro días y cuando -seguramente por una cuestión de higiene- los retiran de la vista p´ñublica, les insulta.
Mande usted un comentario crítico con la derecha por SMS (encima pagando) a “El Gato al Agua” de Intereconomía y espere que se lo publiquen.
O en el blog de Luis del Pino.
Noviembre 15th, 2009 a las 2:02 pm Vota el comentario:
Noviembre 15th, 2009 a las 2:36 pm Vota el comentario:
Han soltao a los de rezliberal?
Noviembre 15th, 2009 a las 2:36 pm Vota el comentario:
# 58
“Y ‘O Profundador’, ni soy amigo tuyo, ni lo deseo, visto tu cini[s]mo y estolidez”.
Oiga, oiga, oiga. Lo de “amigo mío”, por si no se ha dado cuenta, era un rasgo de la fina ironía sociata-fachosa que me caracteriza. Me sorprende que no se percatase usted, habida cuenta de la profundidad de su pensamiento y lo culto y castigado de su estilo (*). ¡Hasta otra, camarada!
(*) ¡A alguien que conoce la palabra “estolidez” no puede pasarle inadvertida una ironiílla cualquiera! No se me oculta que algún día tropezarña usted con algún derechista progre habrá que le eche en cara sus problemas con los signos de puntuación y las reglas de la concordancia. ¡No le haga caso! Hagáme caso a mí: aunque fachilla, en lo que al estilo atañe soy un poco más abierto de mente que mis congéneres. Bien me doy cuenta de que el pensamiento de usted (de tan rico, proteico y vigoroso como es) no se deja aherrojar por esos grillos y cadenas de la prosa que son los puntos y las comas.
Noviembre 15th, 2009 a las 2:58 pm Vota el comentario:
Antes de que usted me las señale con su dedo acusador, corrijo mis erratas:
(*) ¡A alguien que conoce la palabra “estolidez” no puede pasarle inadvertida una ironiílla cualquiera! No se me oculta que algún día tropezará usted con algún derechista progre que le eche en cara sus problemas con los signos de puntuación y las reglas de la concordancia. ¡No le haga caso! Hagáme caso a mí: aunque fachilla, en lo que al estilo atañe soy un poco más abierto de mente que mis congéneres. Bien me doy cuenta de que el pensamiento de usted (de tan rico, proteico y vigoroso como es) no se deja aherrojar por esos grillos y cadenas de la prosa que son los puntos y las comas
Noviembre 15th, 2009 a las 4:57 pm Vota el comentario:
50- Bueno, encuentro adecuado en casos como éste desearle que contraiga alguna de esas enfermedades, importada o no. Es, además, deseable que sea especialmende dolorosa y larga. No se trata de, válgame Dios, espíritu de venganza o nada similar. Como bien apuntó en su momento alguien, por lo visto ese es el único método por el que un liberal de derechas deja de decir insensateces sobre alguna cuestión: Cuando le toca a él personalmente, de pronto, dejan de ser imbéciles y razonan como si fueran personas normales: Cuando se ven obligados a recurrir a la seguridad social para salvar la vida de pronto la defienden, cuando alguno de sus hijos es homosexual de repete comprenden que no es una enfermedad, o cuando alguno de sus hijos comete un delito caen del caballo como si se dirigieran a Damasco y encuentran que a los menores no hay que torturarlos hasta la muerte si han cometido un delito.
Es por tanto por él, además de por nosotros, por lo que deseo fervientemente que este señor contraiga alguna enfermedad larga, dolorosa y especialmente vejatoria.
Por su bien.
Noviembre 15th, 2009 a las 5:24 pm Vota el comentario:
Noviembre 15th, 2009 a las 7:03 pm Vota el comentario:
Sr. Gramsciez, no deja de llamar la atención su obsesión con la gramática mientras usa con tanta profusión los signos de admiración. Me ha salido algo poético, tanto “ón”, pero espero no vea en ello mofa.
Debería de leer sobre las interpretaciones habituales del exceso de su uso.