Sep 01 2009
¿Qué gripe prefieres?
– Las posibilidades de morir si te contagias de la gripe A es de una por cada 2.632 infectados.
– Las posibilidades de morir si te contagias de la gripe convencional es de una por cada 555 infectados.
Sep 01 2009
– Las posibilidades de morir si te contagias de la gripe A es de una por cada 2.632 infectados.
– Las posibilidades de morir si te contagias de la gripe convencional es de una por cada 555 infectados.
Jun 22 2009
“Hay gente que piensa que la idea del diseño inteligente, el nuevo creacionismo, es buena y no se da cuenta de sus implicaciones nefastas. Hay que distinguir siempre entre la gente de buena fe, que cree que el diseño inteligente demuestra que Dios existe porque estamos bien diseñados, y los líderes científicos o religiosos, que sí entienden las consecuencias… Y es una barbaridad porque implica una blasfemia. Las mujeres tienen el conducto natal muy estrecho para el paso de la cabeza del niño como consecuencia del agrandamiento evolutivo de nuestro cerebro, de modo que miles de bebés y madres mueren durante el parto; y todos los años hay millones de abortos espontáneos. Si admitimos el DI —yo le llamo diseño imperfecto—, Dios sería el mayor abortista del mundo.”
Francisco J. Ayala, en El País Semanal
Visto en La Media Hostia
Abr 27 2009
Feb 12 2009
-Los creacionistas repiten una y otra vez que no hay pruebas de la evolución.
-El antievolucionismo está en la calle, pero no tiene ningún impacto en el mundo científico. No hay ningún agujero en la teoría de la evolución. Está más comprobada que la teoría heliocéntrica, que dice que la Tierra gira alrededor del Sol y no al revés, o que la teoría atómica, según la cual la materia está hecha de átomos. Sólo hay dos científicos que escriben a favor del diseño inteligente, Michael Behe, un bioquímico de la Universidad Lehigh que escribe falacias, y William Dembski, quien tiene formación matemática y dice que el cálculo de probabilidades hace que la evolución sea imposible sin un diseñador. Yo he escrito en algún sitio que no discuto con Dembski porque no existe.
-¡Cómo!
-La probabilidad de que William Dembski exista es más pequeña todavía que la probabilidad de que exista una de las proteínas que él dice que son imposibles sin un diseñador. A lo largo de su vida, un hombre produce billones de espermatozoides, todos genéticamente distintos. Una mujer produce, por su parte, unos quinientos huevos durante su vida. La probabilidad de que el espermatozoide que diera lugar a Dembski fecundara el huevo que diera lugar a Dembski es un número muy pequeño, el equivalente uno entre varios billones -el espermatozoide Dembski- multiplicado por uno entre quinientos -el óvulo de Dembski-. Si retrocedes hasta sus abuelos, la probabilidad de que exista Dembski se convierte en uno dividido por un uno seguido de sesenta o setenta ceros, y va reduciéndose con cada generación. Así que Dembski no existe y, por tanto, no hay que perder tiempo discutiendo con él.
Francisco J. Ayala, biólogo, en una estupenda entrevista de Luis Alfonso Gámez en Magonia a cuenta del 200 aniversario de Darwin.
Visto en Rinzewind
Ago 26 2008
Científicos españoles consiguen crear ratones transgénicos con una vida un 45% más larga y que no desarrolan cáncer. “El elixir de la eterna juventud ya no es una utopía”, asegura la premiada científica María Blasco, que lidera la investigación. Este proyecto del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) activa con éxito el gen de la longevidad y dos genes supresores de tumores. El descubrimiento abre la puerta a que los humanos puedan vivir 125 años y sin cáncer.
Ago 14 2008
¿Por qué los chinos nos parecen todos iguales? Hay una respuesta científica
Ene 07 2008
La evolución sólo es una teoría.
Si cada vez que esa frase ha llegado a mis oídos me hubiesen dado un euro hoy no estaría retirado, pero sí disfrutaría de una enorme pantalla de plasma en la pared de mi habitación. Es tan fácil utilizarla que incluso, de vez en cuando, se desliza entre las páginas de algún periódico, para alborozo de fundamentalistas y confusión del público en general.
El problema es la definición de la palabra. Teoría no tiene el mismo significado en el lenguaje coloquial que en el científico. Esto ha sido utilizado durante mucho tiempo por aquellos que creen en un ser cósmico todopoderoso (de distintas denominaciones) y que la ciencia es la cosa esa que no concuerda con nuestros cuentos, y no son los únicos que lo han hecho y lo siguen haciendo, pero sí los más notables. En realidad es sencillo: una vez explicado, incluso una persona de bien podrá entender la diferencia entre los distintos usos y no volver a equivocarse en sus argumentaciones (si las hubiere).
Vamos a ver si podemos repasar unos cuantos conceptos que, a estas alturas de la civilización, deberían ser básicos. Y de paso le volvemos a echar un ojo a algunos engranajes del funcionamiento de la ciencia.
Hecho
Esta palabra tiene definiciones similares tanto en el entorno coloquial como en el científico. Un hecho científico, de acuerdo a la definición de la National Academy of Sciences (NAS) es “una observación que ha sido confirmada repetidamente y que para todo propósito práctico es considerada ‘cierta’.”. O, en palabras de Stephen Jay Gould, “en ciencia, ‘hecho’ sólo puede significar ‘confirmado hasta tal punto que mantener reservas sería una perversión’.”
Sin embargo, recuerden: la verdad, en la ciencia, nunca es final. Lo que hoy es un hecho puede ser modificado o incluso desechado mañana.
Teoría
En el hablar coloquial, normalmente una teoría implica la falta de datos que la respalden. En la vida cotidiana, comenzar una frase con “Mi teoría es…” equivale a “Supongo que…”, “Podría especularse que…” o “Creo, pero no puedo demostrar, que…”. Como se puede ver, decir que la evolución es sólo una teoría e igualar su significado con el que tendría en el hablar coloquial es darle completamente la vuelta a lo que realmente quiere decir esa frase. Porque teoría, de nuevo según la definición de la NAS, es “una explicación bien respaldada de ciertos aspectos del mundo natural que puede incorporar hechos, leyes, inferencias e hipótesis probadas.” Como se puede ver, todo lo contrario.
Hipótesis
La validez de las teorías científicas no se determina únicamente por su habilidad para adaptarse y explicar nuevos hechos. También se prueban constantemente. Aquí es donde entran en juego las hipótesis. Una hipótesis es “una suposición sobre el mundo natural que lleva a deducciones que se pueden probar.” Estas pruebas pueden realizarse mediante experimentación directa o mediante la creación de predicciones sobre hechos que aún no han sido observados y que se comprobarán más adelante. Este segundo proceso juega un rol importante en campos como la astronomía o la geología, donde la manipulación experimental directa es difícil y, en muchos casos, imposible. Si las deducciones se verifican, la hipótesis es corroborada provisionalmente. Si son incorrectas, la hipótesis original es por lo tanto falsa y debe ser modificada o desechada.
Ley
Otro caso en los que el hablar coloquial y el científico se dan la espalda. En la lengua común, una ley es prescriptiva: dicta qué comportamientos debe tener una persona y cuáles deben ser evitados. Una señal de tráfico, por ejemplo, intenta modificar el comportamiento de un conductor. Por contra, en el terreno científico las leyes son descriptivas: es una generalización sobre el comportamiento del mundo bajo unas condiciones específicas. En ciencia, una ley describe y predice qué ocurrirá en un determinado entorno bajo unas ciertas premisas.
Conclusión
Hemos visto que los conceptos básicos en ciencia no siempre tienen el mismo significado en el lenguaje que empleamos día a día. Cuando algo en ciencia es una teoría, significa que es una explicación sobre el mundo que ha sido contrastada mediante pruebas y sobre la que se sigue trabajando en base a hipótesis que tienen, a su vez, que ser probadas.
La próxima vez que lean un rebuzno del calibre del que abre este artículo, no se queden callados. Recuerden:
La evolución ya es una teoría.
(Las definiciones de “hecho”, “teoría”, “hipótesis” y “ley” son una traducción (libre, en muchos casos. No se busca la literalidad sino la transmisión de la idea) de fragmentos de Evolution as Fact, Theory, and Path, de T. Ryan Gregory, publicado en la revista científica de reciente aparición titulada Evolution: Education and Outreach, cuyos artículos están disponibles libremente.)
(Nota para los lectores de Escolar: hoy vuelve el jefe de vacaciones, así que los que hemos estado aquí en funciones de sustitución nos retiraremos a nuestros aposentos. Si les ha gustado algo de lo que yo haya dejado por aquí, nos vemos en mi choza.)
Jul 17 2007
El aluminio ocupa el cuarto lugar entre los elementos más comunes de la Tierra, constituyendo casi la décima parte de todo lo que hay bajo tus pies, pero su existencia no llegó siquiera a sospecharse hasta que lo descubrió Humphrey Davy en el siglo XIX, y fue considerado después raro y precioso durante mucho tiempo. El Congreso estadounidense estuvo a punto de colocar un forro relumbrante de aluminio sobre el monumento a Washington para demostrar en qué próspera y distinguida nación nos habíamos convertido. Y la familia imperial francesa prescindió en la misma época de la cubertería de plata oficial y la sustituyó por una de aluminio. El aluminio estaba en la vanguardia de la moda, aunque los cuchillos de aluminio no cortasen”
Bill Bryson, Una breve historia de casi todo. Llevo varios días leyendo -en los pocos ratos que tengo libres, no estoy precisamente de vacaciones- esta interesante obra de divulgación. El libro es apasionante: es un repaso a la historia de la ciencia moderna que explica de forma sencilla las claves de las principales disciplinas al tiempo que deja en evidencia lo mucho que nos falta por descubrir. Bryson no es ni mucho menos un científico, sus anteriores obras son libros de viajes. Pero precisamente por ello, porque no da nada por supuesto, resulta tan interesante y ameno de leer sin caer por ello en la simplificación excesiva. Por fin me ha quedado clara la teoría cuántica.
Y tú, ¿qué lectura recomiendas para el verano?
Jul 20 2005
Venus actualmente es lo más parecido a una olla expres donde se cocinasen ácidos corrosivos. Su temperatura media es de 500 grados centígrados y su irrespirable atmósfera, compuesta por CO2 en un 90 por ciento, tiene una presión nueve veces superior a la terrestre. El planeta de la diosa romana del amor no es el mejor lugar para una cita romántica.
En los años setenta, el divulgador y científico Carl Sagan diseñó un plan para convertir este infierno en un paraíso. Básicamente consiste en reproducir en todo un planeta las condiciones que hacen de la Tierra habitable: temperatura, atmósfera respirable y agua.
“Todos los problemas de Venus, simplificando, se reducen a un enorme efecto invernadero: los rayos solares rebotan en su densa atmósfera y calientan aún más el planeta”, escribió el genial divulgador.
Jul 19 2005
En 1969, tras la primera visita del hombre a la Luna, la cadena hotelera estadounidense Hilton anunció a bombo y platillo que, para mediados de los 80, estaría en funcionamiento el “Moon Hilton”, el primer hotel fuera de la Tierra. Las previsiones, entonces, no parecieron descabelladas y miles de personas corrieron a cerrar sus reservas para pasar unas vacaciones a 384.000 kilómetros de la Tierra: una auténtica “luna de miel”.
Castillos en el aire: Estados Unidos, en la campaña de propaganda más cara de la historia, consiguió mandar una docena de hombres hasta nuestro satélite, se trajo unos 360 kilos de roca de recuerdo y colocó una banderita en el mar de la tranquilidad. Y ahí quedó todo. Treinta años más tarde, no hay domingueros en la Luna.
De hecho no hay nadie que haya pisado su inmaculada superficie, ni la de ningún otro cuerpo celeste, en décadas. ¿La razón? Es tremendamente caro y complejo, y los presupuestos para la carrera espacial –una vez terminada la Guerra Fría– no han vuelto a ser lo que eran.