feb 03 2012
Salarios mínimos, salarios máximos
Desde que Rajoy gobierna, ha tomado tres decisiones sobre los salarios.
La primera: congelar el salario mínimo interprofesional en la misma miseria en la que ya estaba en 2011. Es decir, rebajarlo, porque aunque nominalmente parezcan los mismos precarios 8.981 euros anuales, su poder adquisitivo será menor por la inflación.
La segunda: limitar el “salario máximo” a los directivos de las cajas y bancos que reciban ayudas del Estado a “sólo” 600.000 euros al año.
La tercera: limitar ese mismo salario máximo hasta “sólo” 300.000 euros al año para los directivos de bancos y cajas quebradas. Sólo 300.000 euros. Es decir: unas diez veces más que el salario médio de los españoles (y 33 veces más que el SMI). Quien quiebre un banco, de premio por su brillante tarea, tendrá derecho a cobrar un salario máximo equivalente a lo que gana un trabajador en precario en toda su vida, en 33 años en el tajo.
Lo más lamentable de este asunto es que, con todo, la decisión de Rajoy supone un gran recorte para los sueldos de esos brillantes ejecutivos de cajas y bancos a los que, por tercera vez desde que empezó la crisis, estamos rescatando. La exvicepresidenta Elena Salgado amagó unas cuantas veces con poner topes a estos salarios pero todos sus planes quedaron en casi nada.


