ene 29

Aeropuertos en estado de excepción

Tag: Política Ignacio Escolar @ 12:47

Ignasi Guardans

Vamos a imaginar a un guardia municipal que tuviera la costumbre de ir repartiendo pequeñas collejas a quienes se cruza en el metro o por la calle. Imaginemos a un guardia civil que, tras parar a un coche en carretera para hacer un control de alcoholemia, ordenara al conductor dar unos saltitos sobre la pierna derecha para así comprobar si está o no está sobrio. O pensemos en un policía uniformado que al pasar ante un banco ordene a la pareja que lo ocupa que se levante y durante un rato impida su uso porque es martes y así le apetece. No hace falta ser un experto en Derecho para entender que cada una de esas situaciones constituye una actuación arbitraria, abusiva, que nadie está obligado a soportar por mucho uniforme que lleve su autor. Ciertamente, no se trata de torturas, de humillaciones terribles de las que dejan secuelas. Pero un ciudadano de un estado de derecho no tiene por qué aguantar ni una sola de esas actitudes, y es probable que acabe denunciándolas, incluso ante una sola vez.

Cambiemos ahora el escenario, y pensemos en la lucha antiterrorista a través de medios tecnológicos tales como la videovigilancia en espacios públicos o las escuchas telefónicas. En uno y otro caso todos aceptamos su conveniencia por razones de seguridad, y su utilidad ha quedado bien acreditada en la historia reciente de nuestro país. Pero sabemos bien que estos medios, ciertamente invasivos de nuestra intimidad, o las grabaciones que de ellos resultan sólo pueden ponerse en práctica en el marco de reglas muy estrictas, cuya violación sería duramente sancionada para el funcionario que las incumpliera. Y ningún juez aceptaría la excusa de que así se nos protege mejor. Es más, para que funcione ese equilibrio entre seguridad necesaria y la garantía de un espacio de libertad, es indispensable que los ciudadanos sepan quién, cuándo y cómo puede verle en un circuito cerrado de televisión o pincharle el teléfono.

Por razones absolutamente incomprensibles, en los aeropuertos europeos, y en los españoles de forma muy particular, ni existe límite alguno a la arbitrariedad ni al pequeño pero insoportable abuso, ni se conoce el marco legal que debería encuadrar y limitar las medidas de seguridad que se nos aplican. Y los ciudadanos, con una especie de cristiana resignación, lo aceptan prácticamente todo con tal de no perder el avión. Como si en cuanto nos acercamos a la zona de control ya no rigiera el estado de derecho, sólo el imperio de las órdenes de unos agentes uniformados sin otro fundamento ni otra base que su propia autoridad.

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103 comentarios en “Aeropuertos en estado de excepción”

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  1. #101 peon negro dice:

    #100
    ¿Pero usté todavía se cree lo de que las cámaras visualizaban no quedaba registrado en soporte ofimático, o que estaban en pruebas?.

    El 11Mjuicio y su sentencia pastelera absolviendo a la las cloacas de la policía de todas las falsificaciones de informes realizadas durante casi tres años, sólo ha sido un estrambote más en la maniobra de protección de quien verdaderamente maneja la barca del régimen. Para botón de muestra que le pregunten a Freddy el Químico por los temibles pakis suicidas islamistas temporizados del Raval. ¿Quién se los ha fabrikao sin que él lo pidiera?.
    Perdices.

  2. #102 morenohijazo dice:

    Que sí, que sí, cansao, que las cámaras grababan.

    Al final va a conseguir usted que salgan a la luz, y veamos todos que el atentado lo cometió el PP, que era quien gobernanba entonces en el Estado, la Comunidad y el Ayuntamiento de madrid, y por tanto el máximo sospechoso para haber ocultado las cintas…

    ¿No ve usted que Esperanza Aguirre le hace señas para que calle, Peon Negro? ¿No ve que les va a meter en un apuro?

    ¿Por qué cree que en el juicio los abogados no insistieron sobre el tema cuando todos los testigos dijeron que las cámaras no registran grabaciones? Evidentemente porque Ánsar mandó un correo diciendo “Ese tema… ni tocarlo. A ver si me van a extraditar”

    Sólo Díaz de mera no se enteró y quiso decir algo sobre el tema, pero con esa prosa marxista que le caracteriza (Groucho) el Presitente del Tribunal entendió que se le suliveyaba y le entoligó.

    Peón: prepárese ya para la Sentencia de los recursos del Supremo, que es lo que toca ahora, y olvídese de las cámaras, que a los del PP no les conviene.

  3. #103 Malibu Mike dice:

    TI se está completamente fuera de control de todos estos abusos.

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