Jul 03

El tercer mandato, según se mire

Tag: Política, PrensaIgnacio Escolar @ 2:09 pm |

“El presidente colombiano, Álvaro Uribe, obtuvo ayer el mayor éxito de su carrera política, que le abre el camino, si ése es su objetivo, a un tercer mandato

(…)

El presidente ha ganado un importantísimo asalto en su pugna con la Corte Constitucional; el alto tribunal se opone a que opte a un nuevo mandato, por considerar que va contra la tradición jurídica latinoamericana, y Uribe parece obrar con el convencimiento de que debe extender su periodo de gobierno de 2010 a 2014 para acabar hasta con el último guerrillero. Y es de esperar que no sienta ya la necesidad de repetir las elecciones de 2006, como estaba dispuesto a hacer, en respuesta a acusaciones de la Corte sobre prácticas corruptas en relación con aquellos comicios.

Y una última buena noticia para Bogotá; el presidente venezolano, Hugo Chávez, que se medio ufanaba de ser quien mejor podía convencer a las FARC de que liberaran a Betancourt, se ha quedado con un palmo de narices.”

La libertad de Ingrid. Editorial de El País, 3 de julio de 2008

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“Hugo Chávez nos tiene acostumbrados desde que llegó al poder hace nueve años a una política demagógica, populista y dirigista que dista mucho de lo que se espera debe ser un gobernante moderno, liberado de doctrinas marxistas superadas o de viejos iconos como Fidel Castro. Es verdad que el líder venezolano llegó a la presidencia gracias al voto y que su última reelección, el pasado diciembre, la logró ampliamente sin irregularidades. Con su anunciado proyecto de reforma de la Constitución, bautizada por él mismo como “bolivariana”, repartida en forma de librito minúsculo por todos los rincones y refrendada por el pueblo un año después de que llegara a la jefatura del Estado, el ex militar golpista pretende pura y simplemente perpetuarse en el poder al permitir su reelección presidencial de forma indefinida. “Al menos hasta 2021 y si me responden que no, listo”, ha dicho.

Chavez Supremo. Editorial de El País, 20 de agosto de 2007.

Algo de contexto: Álvaro Uribe, al igual que Hugo Chavez, quiere presentarse a la reelección para un tercer mandato. Álvaro Uribe, al igual que Hugo Chavez, necesita modificar la constitución de su país para poder hacerlo. Álvaro Uribe, al igual que Hugo Chavez, tendría que someter su reforma a un referendum. Álvaro Uribe, al igual que Hugo Chavez, tendría que ganar las elecciones presidenciales después para poder mantenese en el poder.

101 comentarios en “El tercer mandato, según se mire”

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  1. #101 Facebook User dice:

    Del mismo artículo de El País:

    “Pero aún siendo inquietante que Chávez pueda estar otros 10 años en el palacio de Miraflores, son bastante más preocupantes otros varios artículos de la reforma, que debilitan las propias instituciones del Estado y contemplan una nueva organización social, económica y territorial con innegable tufillo castrista. Un ejemplo de ello podría ser la creación de consejos comunales, obreros, estudiantes y campesinos a los que se les otorgará poder constitucional y que podrían cercenar el de los ayuntamientos.”

    Sin quitarle a Uribe su parte de culpa y afición al sillón, está claro que la nueva constitución propuesta por Chávez va mucho más allá de permitir enquistarse al presidente. Es un cambio permanente del funcionamiento económico y político del país.

    Que si, que a muchos os encantará eso de “todo el poder a los consejos”, pero no creo que eso sea democracia. En mi opinión, la democracia significa que lo permanente y eterno es la forma de elegir a quien manda y lo temporal y mutable es quien manda y lo que manda.

    Chávez (y Uribe) quieren democracia mientras sean ellos quienes mandan. Y eso no es democrático. Pero también existe otra forma de traicionar la democracia: El accidentalismo. Decir que está bien que se cambie quien manda, mientras éste no pueda decidir ni cambiar nada.

    Con la constitución bolivariana, a la muerte de Chávez habría podido ganar otro presidente y quizá milagrosamente otro partido. Pero no habrían podido decidir más que el tapizado de los sillones de sus despachos.

    Ejemplos abundan, y alguno -el canovismo- ya lo habéis mencionado. La piedra de toque, la pregunta clave es ¿En tu sistema ideal pueden ganar las elecciones tus oponentes políticos y hacer cosas que a tí no te gusten? ¿O tendrán que respetar los principios sacrosantos del marxismo democrático/nacionalcatolicismo/liberalolismo/anarcosindicalismo/socialdemocratismo/democristianismo, etc…?

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