Dic 27

Tres tristes treguas

Tag: ETA, La semana, PSOEIgnacio Escolar @ 9:26 pm |

Una, dos y tres. ¿Es el tres un número mágico? ¿Divino? El triángulo del ojo que todo lo ve, los tres reyes magos y la santísima trinidad así lo creen; también José Luis Rodríguez Zapatero. El tres es número primo, es la primera cifra de pi (3,14), es la mínima expresión de jefatura de gobierno oligárquico con capacidad de desempate; por eso los romanos optaron por el triunvirato. Tres patas son malas para un banco pero con ellas se hace un trípode, que es el soporte óptimo porque también desempata y por eso nunca cojea. Tres deseos concede el genio de la lámpara. Tres reyes van por la mar, tres tristes tigres, tres cerditos. Tres oportunidades tuvo ETA y aquí se acabó el cuento, ni una más. Y no lo digo yo, lo dice Zapatero con voz solemne en una frase inspirada por Rubalcaba: “La democracia ha dado tres oportunidades a ETA de terminar su indigna aventura de crímenes sin sentido. ETA ha desperdiciado las tres oportunidades. Ya no habrá más”.

Ya no habrá más, sentenció también José María Aznar. Para el ex presidente del Gobierno, con dos negociaciones era más que suficiente. Si él, el del trío de las Azores, no lo logró ¿quién podría hacerlo? Y por eso le dijo al PSOE que no se dejase engañar otra vez, que no habría dos sin tres. Zapatero pensaba que a la tercera iba la vencida, y por eso usó tres adjetivos para definir el proceso de paz: largo, duro y difícil. La negociación arrancó formalmente tres meses después de que ETA anunciase una tregua después de tres años sin matar. Tres trimestres más tarde, a los nueve meses, una bomba voló el módulo D del aparcamiento de la T4, el cuarto parking de la cuarta terminal de Barajas. Y con el cuatro, y con dos muertos, se acabó el encantamiento de la tercera.

Tres años atrás, cuando parecía que el triángulo cuadraba, las cosas se veían de otra manera. Lo explicaba así el mismo Zapatero: “Cuando hablé del horizonte de paz se me acusó de ingenuo, de no saber adónde iba, de dar bazas a los violentos. Pero ahora hay un alto el fuego permanente, la mejor oportunidad para lograr la paz. No consentiré que nadie la ponga en cuestión. No consentiré que los ciudadanos pierdan esta oportunidad”. Atentos al análisis semántico: al igual que ahora, la oportunidad era también entonces la idea fuerza de la declaración. Es una palabra que encanta a los políticos, pues mira al futuro con optimismo y aúna la coyuntura realista con las rebajas soñadas; la oportunidad es como la promesa, pero además se cumple. La oportunidad sigue hoy en boca de Zapatero pero el sujeto ha cambiado. Las oportunidades entonces no eran para ETA, eran para los ciudadanos.

Zapatero ahora se niega a sí mismo tres veces. Al igual que sus predecesores en La Moncloa, intentó acabar con la violencia terrorista por la vía habitual, por la que ha funcionado en todo el mundo ante otros fenómenos terroristas: por la negociación. Y tenía razón al intentarlo. A diferencia de los anteriores presidentes, Zapatero no tuvo de su lado al principal partido de la oposición, y tenía razón al protestar por ello, al acusar al PP de desleal, de oportunista. Y ahora -al igual que Felipe, que Aznar- Zapatero comete el mismo error que sus predecesores, ese que él criticó cuando desde el PP le acusaban de ingenuo por intentarlo otra vez, ese adanismo del que la sartén González acusó al cazo: pensar que si el primer hombre fracasó en el intento, nadie más en la historia podrá afrontar tan titánica tarea. Si yo no logré arrancar a Excalibur de la roca, nadie podrá. Tres oportunidades y ni una más. ¿Para ETA o para los ciudadanos?

Tres negociaciones en tres décadas de democracia. No han sido pocas y la responsabilidad última del fracaso de todas ellas es siempre de los que matan, de los terroristas. Pero se equivoca Zapatero si cree que ETA -que ‘la ETA’, como la llaman algunos, empeñados en dotar a la banda terrorista de personalidad definida y homogénea- es una estructura única, inamovible y eterna. La ETA que se sentó en Argel no es la misma que negoció con Aznar. La ETA que reventó la tregua en la T4 ya está en prisión. La ETA que se encuentre dentro de unos años el hombre o la mujer que ocupe La Moncloa después de Zapatero será otra muy distinta a la de hoy. Ni todos los terrorismos son iguales ni todas las bandas terroristas son siempre la misma cosa.

“Intentar salvar vidas vale la pena, aunque uno se deje jirones”, decía Zapatero no hace mucho. “No es que sólo valga la pena, es que no me lo perdonaría a mí mismo. Intentar salvar vidas desde los principios democráticos. Sería un presidente sin alma, sin entrañas”. Intentar salvar vidas no sólo vale la pena o es una cuestión de autoestima: es una de las obligaciones mínimas que se espera de éste y de cualquier otro presidente. Zapatero negoció con ETA no sólo por convicción personal, lo hizo porque era su responsabilidad, porque en aquel momento era el camino más despejado hacia la paz. Hoy ese camino está cerrado y la mejor manera de salvar vidas es la lucha policial. Puede que más adelante la oportunidad para la paz regrese. Habrá que intentarlo de nuevo. Salvar vidas siempre vale la pena, aunque el cuatro no sea un número primo, ni tenga tanto refrán, ni cuente con la bendición cabalística de Zapatero.

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P.D. Como apunta Drow_male en los comentarios, la democracia no ha negociado tres sino cuatro veces con ETA. La primera, la que parece que Zapatero olvida, fue la negociación de UCD. No fue inútil: consiguió que ETA pm cambiase definitivamente las armas por la política.

108 comentarios en “Tres tristes treguas”

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  1. #101 Facebook User dice:

    #100 ipon

    Seguro que es más sano que comerse la cabeza con que si hay que hacerlo o no, pero no me atrevería a fundar una secta y como portavoz de ella vociferar en los púlpitos que el que no se la casque va a ir al infierno. A lo mejor hay a quien no le apetece. Oye, pues como le parezca y punto, qué puta manía tienen de meterse con lo que hacemos o dejamos de hacer los demás.

  2. #102 Facebook User dice:

    Leopoldo Abadía explica el ‘caso Madoff’.

    http://www.youtube.com/watch?v=BinLiuKFCV0

    Leopoldo Abadía, colaborador de El Confidencial, explica de forma sencilla el sistema piramidal empleado por el estafador Bernard L. Madoff en Buenafuente. Abadía, como siempre, logra dar una explicación clara y concisa de forma que los no entendidos comprendamos uno los fraudes económico-financieros más importantes en los últimos años.

  3. #103 Facebook User dice:
  4. #104 Facebook User dice:

    Para eliminar a ETA hay que ir a sus fuentes, al origen que hace que un chaval vea algo heroico en un hecho absurdo, a identificar y hacer que las personas que vayan a una ikastola identifiquen cuando les manipulan. Todo esto no es fácil, porque la crítica a los conceptos, regionalismos, patrias o cualquier tipo de vinculación a lo social, y su utilidad, pocos o casi nadie la sabe. Cuando despleguemos desde el principio la conciencia de lo que es lo real en su conjunto, entonces podremos ver las ideas con la merecida distancia. Sino, seguiremos igual, en este y otros problemas, que los hay bastantes.

  5. #105 Facebook User dice:
  6. #106 Facebook User dice:

    The Trap: Qué pasó con nuestros sueños de libertad.

    The Trap (versíon original subtitulada):

    1er capítulo: Jode a tu compañero.

    http://video.google.com/googleplayer.swf?docid=-5697040747671499571&hl=es&fs=true

    2do capítulo: El robot solitario.

    http://video.google.com/googleplayer.swf?docid=-7470134968000083794&hl=es&fs=true

    3er capítulo: Te forzaremos a ser libre.

    http://video.google.com/googleplayer.swf?docid=8396912652575372609&hl=es&fs=true

    The Trap es el último trabajo del realizador británico Adam Curtis (también creador de El Poder de las Pesadillas). Explica los orígenes de nuestra idea actual y limitada de la libertad. La serie fue emitida en la BBC en marzo del 2007 y consta de 3 episodios en los que se muestra cómo la creación de un modelo simplificado de los seres humanos como criaturas egoístas, casi robóticas, condujo al concepto moderno de libertad.

  7. #107 Facebook User dice:

    Desde siempre los etarras captan en la calle, en los bares. Es el patriotismo el gancho como lo es para los españolistas de bien que agitan banderitas y provocan a los demás. Parece como si no supiéramos vivir al margen de las banderitas, lo cual acaba por convertirnos en gente ruin.
    Pero, bueno, ¿esto cómo se soluciona, haciendo las mismas declaraciones que se hacían hace 40 años? Cuando Eta mataba durante la dictadura, las crónicas decían al día siguiente cosas tales como que “el vil asesino aguardaba cual alimaña sedienta de sangre agazapado en su cubil, en el hueco de las escaleras al honorable comisario señor Gutiérrez (quien por supuesto era un torturador repugante) que acudía a cumplir su obligación de forma confiada y puntual, etc., etc., etc.”
    Ahora oímos las declaraciones de los políticos “los asesinos de Eta tienen que saber que jamás podrán derrotar al estado de derecho, etc., etc., etc.”
    Por supuesto, Eta no tiene la fuerza que tenía, pero sigue matando y seguirá haciéndolo, no nos engañemos, las fuerzas de seguridad del estado descabezarán la cúpula de esa banda de locos, pero mañana habrá otros que ocuparán sus puestos. Fanáticos, asesinos, ratas de alcantarilla y todo ese blablabla tan cierto como inútil.

  8. #108 Facebook User dice:

    venga escolar, linka por una vez a El mundo, que este artículo está bien:

    http://www.elmundo.es/elmundo/2008/12/30/internacional/1230654642.html

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